Vox celebró este lunes en el Congreso de los Diputados de España sus II Jornadas en Defensa de la Libertad de Expresión, un acto marcado por el veto de la Cámara a la participación presencial del periodista Vito Quiles y del reportero Bertrand Ndongo, y centrado en las denuncias de censura contra el Gobierno que preside Pedro Sánchez y el riesgo de control político sobre las redes sociales.
La cita, organizada por el Grupo Parlamentario de Vox en la sala Ernest Lluch del parlamento español, reunión de periodistas, comunicadores, juristas y creadores de contenido para debatir sobre la situación de la libertad de información en los medios y en las plataformas digitales. El programa incluyó dos mesas de debate: una sobre por qué es importante defender la libertad de información en los medios y otra dedicada a la defensa de la libertad de expresión en redes sociales, con especial atención al impacto de las nuevas regulaciones impulsadas por el Poder Ejecutivo español.
La jornada fue inaugurada por la portavoz parlamentaria de Vox, Pepa Millán, y presentada por el diputado y vicesecretario nacional de Comunicación, Manuel Mariscal, mientras que el presidente del partido, Santiago Abascal, fue el encargado de clausurar el acto. Desde la tribuna, la dirección de Vox enmarcó el encuentro en su denuncia de que el Gobierno de Sánchez impulsa un plan para acabar con la libertad de expresión en las redes sociales y en los medios, en palabras de Mariscal, que ya había anticipado ese mensaje al anunciar la convocatoria.
Veto a Vito Quiles y acusación de censuraAunque Quiles y Bertrand Ndongo figuraban en el cartel como invitados a la mesa sobre redes sociales, el Congreso de los Diputados comunicó a Vox que ambos no podían participar por motivos de seguridad, al recordar que tienen sanciones vigentes y expedientes abiertos, por lo que su acceso al edificio quedó prohibido pese a la invitación formal del grupo. Fuentes parlamentarias de la Cámara Baja española subrayaron que el acto podía celebrarse con normalidad porque en la institución parlamentaria no hay censura, y que la restricción afectaba únicamente a estos dos comunicadores sancionados, cuyo acceso habría sido vetado antes si el programa detallado se hubiera remitido desde el inicio.
Pese al veto de entrada, Vito Quiles y Bertrand Ndongo participaron de manera virtual en la jornada. El programa oficial del acto identificaba a Quiles como periodista y a Ndongo como reportero de Periodista Digitaly su intervención fue marcada por los organizadores como parte de la denuncia contra las restricciones impuestas desde la Cámara y contra lo que Vox considera un intento de acotar voces críticas en el debate público.
Desde la tribuna, los intervinientes de Vox y varios de los ponentes denunciaron que la retirada de acreditaciones a Quiles y Ndongo y el veto a su entrada constituyen, a su juicio, un precedente peligroso que abre la puerta a la exclusión de periodistas críticos mediante decisiones administrativas de la Mesa del Congreso español.. En esa línea, la formación insistió en que medidas como la suspensión de credenciales en la sede legislativa o las propuestas para contenidos regulares en redes responden a una cultura de la cancelación que, según sostienen, busca acallar voces incómodas y condicionar el debate público..
Tate Barceló, periodista de EDATV y participante en la jornada, advirtió que se trata de defender la capacidad de informar. “Lo que está en peligro no es tanto la posición del periodista, sino cómo ustedes se tienen que informar”, afirmó. Barceló añadió que, en su opinión, el Gobierno español pretende decidir a través de qué canales y de qué medios se tiene que informar la ciudadanía.
Rebeca Crespo, periodista y colaboradora en medios de información política y opinión, pidió a los comunicadores ya la ciudadanía en general que nunca dejen de estar vigilantes y que vayan a por todas, porque las autoridades van a ir a por todas. Crespo expresó su confianza en un cambio político y manifestó tener mucha confianza y fe en que España cambia de signo político y en que el Gobierno cambia de signo.
Pese al veto de entrada, Vito Quiles y Bertrand Ndongo participaron de manera virtual en la jornada. Foto: Patrizia Aymerich
A lo largo de las mesas de discusión, distintos comunicadores y juristas alertaron de que las iniciativas del Poder Ejecutivo español para reformar el marco de las plataformas digitales y combatir la desinformación pueden convertirse, si no se acotan, en instrumentos de censura en redes sociales. Los participantes vincularon estas reformas a los anuncios de Sánchez sobre limitar el acceso de menores a las redes y reforzar los mecanismos de moderación de contenidos, medidas que Vox interpreta como un intento de control del relato oficial y de reducción del espacio para la crítica política en el entorno digital.
En ese contexto, los ponentes defendieron que el derecho a informar y ser informado en redes sociales forma parte del núcleo esencial de la libertad de expresión y reclamaron garantías específicas para que las futuras normas no permitan desactivar cuentas, desmonetizar contenidos o expulsar a creadores por motivos ideológicos. Vox recordó que ya había registrado en febrero una iniciativa en el Congreso de los Diputados y en varios parlamentos autonómicos para exigir el rechazo a cualquier propuesta del Gobierno que pretenda imponer la censura en redes sociales y garantizar el derecho a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones.
Abascal clausuró las jornadas enmarcándolas como una respuesta política de Vox a lo que su formación considera una ofensiva del sanchismo contra la disidencia. “Hay una doble vara de medir para el Gobierno desde hace mucho tiempo. Ellos tienen una libertad de expresión que no permiten a los demás, por ejemplo, ellos defienden los escraches pero después no los soportan. Son una auténtica estafa y son una auténtica mafia”, afirmó.
“Intentar robar la libertad de expresión no es propio de España y esto es únicamente para cuidar sus estrategias fiscales, para proteger sus políticas de memoria histórica obligatoria y sus políticas migratorias”, cerró Abascal..