INVESTIGACIÓN. La Fiscalía moviliza peritos hacia la zona del crimen, pero la vigencia de la ley del silencio y los bloqueos frenan las investigaciones de la Policía. Imágenes en redes sociales muestran la brutal ejecución de los tres jóvenes acusados de robar un minibús.
La Fiscalía y la Policía brindaron detalles del asesinato de tres jóvenes registrados en el municipio de Pocoata, departamento de Potosí, tras ser secuestrados por una turba de comunarios de celdas policiales, golpeados brutalmente y acusados de robar un minibús.
El fiscal departamental de Potosí, Gonzalo Aparicio, informó que las víctimas fueron identificadas como Félix CP (28 años), Eloy CC (24) y Riner MF (22), quienes permanecían aprehendidos por un supuesto caso de robo de motorizado al momento de los hechos.
Tras este hecho, la fiscalía solicitó el apoyo de un contingente policial de Llallagua, los cuales por los bloqueos de carreteras no han podido llegar. Ante esta situación, el fiscal Aparicio dispuso el repliegue del personal. Por temas de seguridad se está disponiendo el repliegue del fiscal que se tiene asignado a ese municipio hasta que la situación vuelva a la calma”.
Imágenes crudas muestran la ejecución
Según la autoridad, los hombres fueron arrastrados hasta una cancha pública donde los amarraron a un árbol y los quemaron vivo. Por ello, el Ministerio Público dispuso el inicio inmediato de las investigaciones para determinar la participación de las personas involucradas en el caso, considerado uno de los episodios de violencia colectiva más graves registrados recientemente en el norte potosino.
«Se ha desplegado a efectivos policiales para dar inicio a las investigaciones. La situación en el municipio es tensa, dificulta al Ministerio Público y Policía a llevar a cabo las investigaciones», declaró Aparicio.
De acuerdo a las imágenes difundidas por los mismos comunarios en redes sociales, los impactantes gritos de dolor de las víctimas no conmovieron a los agresores, quienes incluso arrojaron más combustible al cuerpo de uno de los capturados que lograron zafarse del árbol e intentaron apagar el fuego rodando por el suelo.
La crueldad de los comunarios llegó más allá arrojando los cuerpos carbonizados en los nichos del cementerio general de Pocoata y se marcharon del lugar, según relato de un efectivo policial de la zona.
Asimismo, el efectivo confirmó que la población está bajo una estricta ley del silencio, tras la ejecución de los tres jóvenes. “La población está todavía enardecida, han retirado el motorizado y documentos en el lugar», añadió el uniformado.