Ni el calor húmedo ni las pequeñas calles de Colinas de Bello Monte fueron impedimento para que más de 50.000 personas acudieran a la cuarta edición de CaminArte. Música en vivo, variada oferta gastronómica y arte de muchos géneros inundaron los 2.7 km de recorrido que contó con más de nueve horas de programación continua entre presentaciones y actividades para toda la familia.
Sin importar la hora, ya fuera en la tarde bajo los calurosos rayos del sol o en la noche, ante una ligera brisa nocturna, los caraqueños asistieron a CaminArte para pasar un momento diferente este sábado 30 de mayo.
En familia, solos, con sus parejas o en grupos de amigos: personas de todas las edades, desde los más pequeños en sus coches hasta los más mayores con bastones o sillas de rueda, se dieron cita en un evento que contó con 5 tarimas musicales y 80 puestos dispuestos en las calles.
alrededor de 663 artistas Mostró su talento con pinturas en vivo o incluso esculturas realizadas en el momento. Los artesanos, con bisuterías hechas a mano o prendas de ropa personalizadas, también estuvieron. Chaquetas de jean con la figura de Mafalda, totebags con frases cristianas, prendas de ropa con estilos urbanos o camisas de bandas musicales reconocidas eran algunas de las opciones a comprar. Los vecinos de la zona también salieron al portal de sus edificios para vender postres.
Arte de todos los estilos y para todos los gustos | Ezequiel Carías @ezevisualYa eran residentes del municipio Baruta o no, CaminArte facilitó la llegada y salida de los asistentes con su ruta gratuita. En la plaza Alfredo Sadel de Las Mercedes personas hacían cola desde las 4:00 pm para usar el servicio. La iniciativa estuvo pensada para que los asistentes no llevaran sus vehículos. En caso de hacerlo, podría estacionarse en el Centro Comercial El Tolón o en las calles cercanas que no estaban cerradas. Sin embargo, los organizadores no recomiendan llevarlos.
Para la ruta gratuita se habilitaron más de tres unidades de transporte de gran tamaño por lo que la fila de personas avanzaba con rapidez. Las mascotas, tal como anunciaron los organizadores, también estaban permitidas y subieron a bordo sin complicaciones. En la ruta gratuita cada recorrido duraba aproximadamente seis minutos desde la plaza hasta el Farmatodo de la avenida principal de Bello Monte. El tiempo de espera en la larga cola no superaba los 10 minutos.
El personal de protocolo identificado con el logo del evento daba la bienvenida cuando el autobús arrancaba e informaba que el servicio gratuito se prestaría. hasta las 12:30 am. En el cronograma, que se siguió sin retrasos ni complicaciones, el evento estaba pausado para cerrar a las 11:00 pm con la presentación de la Dimensión Latina en la tarima principal. Algunos bailaban, otros intentaban avanzar, otros optaban por grabar el momento con sus celulares: todos disfrutaron en un espacio abarrotado de personas.
Las personas tomaron la calle | Ezequiel Carías @ezevisualArte en vivoLas unidades de seguridad ciudadana así como ambulancias estaban estacionadas en las calles aledañas a las vías cerradas: Calle Garcilazo, Calle Cervantes, Avenida Caurimare, Avenida Caron, y la Avenida Miguel Ángel. En esta última Soda Estéreo sonaba a todo volumen con la versión de Nelson Müller alrededor de las 6:00 pm en la tarima La Paz. Un poco más al frente un fotógrafo ofrecía fotos profesionales impresas por 1 dólar.
El artista plastico Carlos Jairrán Tenía su propio puesto en el que esculpía en vivo a aquellos que pagaban 25 dólares por un busto. También destacaban los puestos de caricaturistas que ofrecían sus servicios o pintores vendiendo cuadros de estilo urbano.
Trabajo de Carlos Jairran en CaminArte | Ezequiel Carías @ezevisualLos baños estaban identificados en la puerta de los locales que los pusieron a diaposicion del público además de los baños portátiles dispuestos en la mayoría de las calles. En la calle Cervantes la tarima Cacique resonó con la música llanera de Martina pasadas las 6:00 pm. Algunos vecinos acompañaban sus versos con sus banderas de Venezuela que ondearon en las ventanas.
En la tarima Rock, en la avenida Caroní, la banda Sur 24 mostró su talento con la llegada del atardecer ante una multitud que grababa y escuchaba. Casi no había espacio para transitar por la vía: la noche a penas estaba comenzando y ya CaminArte contaba con una gran presencia de asistentes.
En la avenida Caurimare el ambiente era bastante parecido: el arte fue el gran protagonista. A lo largo de toda la calle abundaban los puestos de artistas, pintores y artesanos. Pinturas hechas a mano, patinetas personalizadas, cuadros y camisas inundaron la vía. Uno de los emprendedores, el artista visual Carluchol Limón, detalló que en esta cuarta edición aumentaron los puntos de comida. También para él resultaba evidente que este año fue mayor la cantidad de gente: Casi ni se podía caminar.
Hubo más asistencia que en la edición anterior | Ezequiel Carías @ezevisualLos puestos de bisutería, pegatinas impresas en el momento y las prendas de ropa también estuvieron. El artista Nasrytaino, con su puesto de stickers, diseñaba los modelos a imprimir en el momento. Los presentes se podrían detener a verlo trabajar.
Ángel Silvino, uno de los emprendedores con su puesto de amigurumis, decidió en esta edición irse temprano. A las 9:00 pm ya había vendido buena cantidad de su mercancía ante la inusual cantidad de gente que acudió desde temprano. “Me quedé sin voz por tener que vender frente a una estación con dj”, señaló.
Los emprendedores vendieron su mercancía desde temprano | Ezequiel Carías @ezevisualSolos o acompañados: todos a CaminArteLos mapas informativos con cada ubicación de las tarimas y las calles disponibles casi pasan desapercibidos ante la gran cantidad de personas presentes. La mayoría de los asistentes debían tener descargados en sus celulares el mapa interactivo que, por la gran influencia de gente, no cargaban. Hubo una larga cola de personas esperando para una foto con el muñeco de Pringles.
Betsabe Guatache, de 28 años, se animó por primera vez en cuatro ediciones a acudir a CaminArte. “Es la primera vez que vengo a un CaminArte. En las ediciones pasadas vi que vino mucha gente y eso me llamó la atención. Decidí venirme sola y me encontré a mucha gente conocida”, contó la joven residente en Los Teques.
La joven señaló que las colas para comprar alimentos, bebidas, mercancías hicieron que no disfrutara como esperaba la actividad. “Aunque entiendo que sea así, por la gran cantidad de personas”, señaló.
La calle Garcilazo fue una de las más concurridas: con tantos puestos de comida en la vía pública, entre las filas para pagar y los consumidores de pie, era imposible avanzar. Otras avenidas estaban más despejadas y el tránsito era más fácil.
Mapas informativos del evento | Ezequiel Carías @ezevisualMusica y tamborEn el stand de la marca Pointer los más pequeños se entretuvieron coloreando dibujos en caballetes. Mientras, en la tarima Nuevas Bandasla primera vez que el circuito se suma aCaminArte, los artistas lograron cumplir un tiempo con el cronograma. Protección Civil se mantuvo atenta a los presentes ya las largas colas que había para comprar comida o ir a los baños portátiles.
Iselitas colocó un mural para que los niños lo pintaran con creyones. Esa es la actividad que más le gustó a Hada Laya, de 6 años, que siempre le pide a su mamá que la lleve a CaminArte. Esta fue su segunda vez en el evento.
Foto Ezequiel Carías @ezevisualLa primera edición del evento se realizó en mayo de 2024 y la segunda en diciembre con más de 5.000 asistentes y 765 artistas. Para la tercera edición, celebrada en junio de 2025, se contó con 532 artistas y 60 estaciones de arte y superó los 50.000. Este año aumentó el número de participantes.
Jean Paul Rojas, locutor de la frecuencia Nuevas Bandas: “En la noche cuando baja el calor, las calles se ponen llenas, por ahora solo la gente pasa, escucha y sigue”, comentó. Eran alrededor de las 8:00 pm y ya era complicado avanzar por las calles.
A los más pequeños los llevaban en hombros Ezequiel Carías @ezevisualEn un evento que espera la presencia de 60.000 personas, las papeleras o bolsas para los desechos estaban a carga del personal de Fospuca que, con sus pipotes, recorría las calles limpiando. Algunos permanecían quietos mientras otros avanzaban limpiando. El estacionamiento del supermercado Unicada incluso se habilitó para colocar más baños portátiles.
La negro ugueto también puso a la gente a bailar tambor en su segundo año como parte de CaminArte. Algo sudada después de su interpretación, la artista señaló su emoción al ver que la comunidad afrovenezolana era parte de la fiesta. “Todos están disfrutando de esta edición que tiene más gente”, comentó.
La negra Ugueto estuvo presente en CaminArte | Ezequiel Carías @ezevisualEl stand de arte Qué significa ser caraqueño Estuvo por segundo año en CaminArte. Notaron que la principal diferencia con el año pasado fue la cantidad de gente. Llegaron a las 3:00 pm para montar sus stands con las fotos artísticas de su trabajo y ya habia gente caminando a pesar del calor.
En la Calle Caroní la alcaldía estuvo trabajando para asfaltar los huecos antes del evento. A las 9:00 pm las personas caminaban por el asfalto nuevo para ver los discos de vinilo que se vendieron.
Parte de las artesanías que se podían comprar | Ezequiel Carías @ezevisualLos vecinos se asomaba a sus balcones para ver la gente pasar, algunos en familia, otros con sus mascotas. En la tarima Cacique, Andrés Mata congregó a una multitud con sus notas. La gente bailaba y aplaudía alrededor de un espacio que colapsó las calles a su alrededor. Con teléfonos elevados para documentar el momento, el público de todas las edades disfrutó de su presentación y coreó con él sus canciones. Un dron sobrevoló la multitud para inmortalizar el momento.
Las tarimas ofrecieron música y baile mientras los artistas creaban. El olor a comida inundó el asfalto y Colinas de Bello Monte. vibró toda la noche en la fiesta urbana más grande del municipio con la ilusión de una quinta edición de CaminArte este año.