El legendario saxofonista estadounidense Sonny Rollins falleció este lunes a la edad de 95 años en su residencia de Woodstock, en Nueva York.
La información fue confirmada por su publicista, Terri Hinte, en un comunicado en el que no se precisó las causas de su deceso.
Conocido como el Coloso del saxofón, Rollins consolidó una carrera artística impecable que abrió más de seis décadas. Su período de mayor impacto se concentró en la década de los cincuenta. Durante esos años, lideró grabaciones históricas y colaboró con maestros de la talla de Miles Davis, Thelonious Monk, Dizzy Gillespie y Max Roach.
Orígenes de un giganteRollins nació en Harlem, Nueva York, el 7 de septiembre de 1930. Era el menor de tres hermanos en una familia de migrantes de las Islas Vírgenes.
Aunque sus primeros pasos en la música fueron frente al piano, pronto descubrió su verdadera vocación en el saxofón tenor, influenciado por la figura de Coleman Hawkins. Su estilo interpretativo se caracterizó por un sonido denso, un tono profundo y un vibrato ligero que revolucionó la improvisación en el género.
En 2017, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos reconoció su trascendencia al incluir sus grabaciones históricas en el Registro Nacional de Grabaciones. La institución destacó que su álbum emblemático Coloso del saxofón (1956) se convirtió en una de las obras más influyentes de la historia de la música contemporánea.
“La música que toco es demasiado grande para ser clasificada en un solo estilo. Cada vez que tomo el saxo, quiero escuchar algo fresco”, afirmó el propio compositor en una entrevista en el año 2002.
A lo largo de su trayectoria, también legó colaboraciones inolvidables junto a Herbie Hancock, Ron Carter y Don Cherry. Además, destacó en la composición cinematográfica al firmar la aclamada banda sonora de la película británica. alfie (1966).