El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, acusó este martes de forma tajante al gobierno de los Estados Unidos ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de ejecutar un “acto de guerra y de genocidio” mediante la implementación del severo bloqueo energético aplicado sobre la isla caribeña.
No obstante, el jefe de la diplomacia cubana matizó el reclamo al manifestar que la administración de La Habana mantiene aún la disposición política de establecer canales de conversación con Washington.
🇨🇺| “Nadie amigo que llegados a un momento que esperamos nunca ocurra, el pueblo de Cuba combatirá hasta las últimas consecuencias.”
🗣️Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores de Cuba en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. pic.twitter.com/VSwn69ofGu
— Cancillería de Cuba (@CubaMINREX) 26 de mayo de 2026 Las declaraciones del canciller se suscitaron en el marco de una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU organizada bajo los auspicios de China, nación que ejerce la presidencia mensual del órgano de seguridad máxima.
Durante su comparecencia, Rodríguez cargó duramente contra la reciente imputación judicial formalizada por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos contra el expresidente cubano Raúl Castro, a quien la fiscalía federal de Florida señala por delitos de asesinato, conspiración y destrucción de aeronaves en relación con el derribo de dos avionetas civiles de la organización de exiliados Hermanos al Rescate ocurrido hace tres décadas.
De acuerdo con el criterio del funcionario cubano, estos cargos criminales constituyen “una decisión políticamente motivada, fraudulenta y dirigida a engañar a los ciudadanos estadounidenses y extranjeros” con el último de justificar e incentivar “una aventura militar contra Cuba”.
El representante de la isla denunció que la Casa Blanca busca de forma abierta un cambio de régimen político a través de un esquema que catalogó como asfixia logística.
“Quieren conseguir un cambio de régimen, como le llaman eufemísticamente ahora el cerco petrolero y energético que Estados Unidos aplica a Cuba y que equivale, por sus efectos, a un bloqueo naval, que es un acto de guerra y de genocidio que somete a la población cubana a condiciones que amenazan su integridad y existencia”, aseveró ante la plenaria del Consejo.
En debate abierto del Consejo de Seguridad sobre “La defensa de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y el fortalecimiento del sistema internacional centrado en la ONU”, denunció que el gobierno de EEUU, en los hechos, está en una posición de… pic.twitter.com/YE4Ft26cIx
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) 26 de mayo de 2026 Rodríguez alertó que este “castigo colectivo cruel e indiscriminado” genera un impacto letal directo en la población civil contemporánea, citando indicadores de salud pública como la duplicación de la tasa de mortalidad infantil en un espectro de cuatro a nueve años y la reducción del 85% al 65% en la expectativa de vida para los niños que padecen enfermedades oncológicas en el país.
Este pronunciamiento diplomático responde al recrudecimiento de las políticas de presión económica e institucional desplegadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, cuya administración lleva meses exigiendo reformas estructurales de profunda envergadura en el andamiaje económico y en el sistema de gobierno de la isla.
Nuestro canciller @BrunoRguezP ha llevado la voz digna y soberana de #Cuba al Consejo de Seguridad de @ONU_es.
En nombre de nuestro noble y solidario pueblo pidió a la comunidad internacional que se movilice para impedir una catástrofe humanitaria que pueda imponerse, ya por la…
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) 26 de mayo de 2026 El pilar central de esta estrategia se ha concentrado en cortar el suministro de hidrocarburos a la nación caribeña mediante órdenes ejecutivas dirigidas a sancionar e interceptar buques tanqueros, una dinámica de cerco que mantiene al país sumido en una severa crisis de abastecimiento eléctrico con riesgos de derivar en una emergencia humanitaria de gran escala.
Ante las reiteradas insinuaciones de Washington sobre la viabilidad de recurrir a alternativas de fuerza, el canciller alertó sobre los costos humanos que implicaría un escenario de confrontación armada internacional en la cuenca del Caribe.
“Una agresión militar provocaría un baño de sangre. Morirían miles de cubanos defendiendo la patria y valores y razones sagradas, y perecerían también jóvenes estadounidenses sin causa ni ideal que defender, arrastrados a la violencia por una política imperialista neofascista de dominación, saqueo y conquista”, sentenció.
Finalmente, Rodríguez formuló un exhorto urgente a la comunidad internacional para que active mecanismos de movilización diplomática preventiva con el fin de “impedir una catástrofe humanitaria que pueda imponerse ya por la vía de las armas o por la vía del cerco energético y el endurecimiento extremo del bloqueo, que también matan y provocan sufrimiento”.
Con información de EFE.