El guardabosques venezolano Ronald Acuña Jr. en subió las alarmas en el campamento de los Bravos de Atlanta tras abandonar, por precaución, el compromiso del jueves en el que su equipo venció 9-3 a los Marlins de Miami, debido a una rigidez en el pulgar izquierdo.
A pesar de la preocupación inicial por tratarse de su segunda molestia luego de regresar de la lista de lesionados, los exámenes radiológicos resultaron negativos. Se le diagnosticó únicamente una contusión ósea y el nativo de La Sabana estará bajo evaluación día a día.
La superestrella de 28 años sintió las molestias durante el inicio del quinto episodio, aparentemente después de un turno al bate. Aunque salió a cubrir el jardín derecho, conversó con los preparadores físicos mientras flexionaba la mano izquierda.
Solo un sustoAnte la persistencia del dolor, el mánager Walt Weiss decidió retirarlo preventivamente del terreno antes de abrir la sexta entrada, dando paso al guardabosques Eli White.
“Salí con Raisel Iglesias cuando iba a defensor y luego, de la nada, no podía mover mi dedo. No es normal cuando no lo puedes mover”, confesó Acuña a MLB.com tras el choque. El criollo admitió que sentía el pulgar rígido, pero que ya se encuentra en óptimas condiciones.
Antes de marcharse, el criollo había destacado a la ofensiva al irse de 3-2, incluyendo un inatrapable para abrir el juego y un sencillo removedor de dos anotaciones hacia el jardín central.
El primer bate de Atlanta intentó convencer al cuerpo técnico de mantenerse en la alineación titular de este viernes para iniciar la serie contra los Nacionales de Washington. “Jugaré como sea. No se trata de si quiero jugar mañana, es que jugaré mañana”, sentenció el patrullero con humor.
El criollo recordó que ante la reciente baja del receptor Drake Baldwin por un tirón en el oblicuo, el equipo no puede permitirse dar ventajas en las praderas. Por su parte, Weiss se mostró optimista y confía en que su principal buque insignia no estará mucho tiempo fuera del lineup.
Con información de LasMayores.com