El Comando Sur de Estados Unidos informó este miércoles el arribo al mar Caribe del Grupo de Ataque del portaaviones USS Nimitz (CVN 68).
El despliegue naval representa un movimiento estratégico que refuerza de manera significativa la presencia de la Armada estadounidense en la región y eleva su capacidad de proyección militar en el hemisferio.
¡Bienvenidos al Caribe, Grupo de Ataque del Portaaviones Nimitz!
El portaaviones USS Nimitz (CVN 68), el Carrier Air Wing 17 (CVW-17) embarcado, el USS Gridley (DDG 101) y el USNS Patuxent (T-AO 201) son el epítome de preparación y presencia, alcance y letalidad inigualables, y estrategia… pic.twitter.com/83mfzSIKzd
– Comando Sur de EE. UU. (@Southcom) 20 de mayo de 2026 A través de un comunicado, el comando conjunto dio la bienvenida a la flota de alta mar, la cual está integrada por los portaaviones nucleares Nimitz, el Ala Aérea Embarcada 17 (Carrier Air Wing 17), el destructor de misiles guiados USS Gridley (DDG 101) y el buque de reabastecimiento logístico USNS Patuxent (T-AO 201).
“El USS Nimitz ha demostrado su destreza en combate en todo el mundo, asegurando la estabilidad y defendiendo la democracia desde el Estrecho de Taiwán hasta el Golfo Arábigo”, destacó el Comando Sur de EE.UU., enfatizando las capacidades de “preparación, alcance y letalidad” que esta fuerza de tareas aporta a la seguridad del entorno marítimo regional.
Detalló que este despliegue se enmarca dentro de las operaciones regulares de presencia avanzada que la US Navy mantiene de forma permanente en puntos estratégicos del globo.
El posicionamiento de esta fuerza aeronaval coincide con un panorama de alta sensibilidad geopolítica en la cuenca del Caribe.
La llegada del Nimitz ocurre poco más de cuatro meses después de la inédita operación militar en la que fuerzas especiales norteamericanas incursionaron en el complejo militar de Fuerte Tiuna, en Caracas, logrando la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero.
Asimismo, la llegada del grupo de ataque se registra en una jornada de máxima fricción diplomática tras confirmarse la histórica acusación del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el exmandatario cubano Raúl Castro, a quien se le imputan cargos federales por haber ordenado el derribo de dos aviones civiles de la organización humanitaria Hermanos al Rescate en 1996.