El presidente de China, Xi Jinping, declaró ante una delegación de ejecutivos empresariales estadounidenses que su país se “abrirá aún más” al mundo, como parte del encuentro de este jueves en Pekín con su homólogo Donald Trump.
“China abrirá aún más y más sus puertas al mundo exterior (…) Las empresas estadounidenses disfrutarán de perspectivas aún más prometedoras en China”, aseguró el líder asiático, según los medios estatales chinos.
El director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang; el de Apple, Tim Cook, y el jefe de Tesla, Elon Musk, son algunos de ejecutivos que viajaron al gigante asiático con Trump.
La agencia estatal Xinhua informó que durante el encuentro, el presidente chino reconoció a los empresarios estadounidenses que las compañías de Estados Unidos han participado “profundamente” en el proceso de reforma.
Trump afirmó por su parte, de acuerdo al medio oficialista chino Diario del Pueblo, que había llevado a Pekín a representantes “destacados” del sector empresarial estadounidense y explicó que había rechazado la presencia de ejecutivos de segundo nivel porque quería contar únicamente con los máximos responsables de las compañías invitadas, algo que, aseguró, reflejaba el “respeto” de las empresas hacia China y Xi.
Posteriormente se vio a los directivos abandonar el Gran Palacio del Pueblo, corazón del poder político en China y situado a un costado de la Plaza de Tiananmén, para subirse al autobús que emplean en sus desplazamientos por la capital china.
“Maravilloso, muchas cosas buenas.”, dijo Elon Musk en respuesta a los reporteros que esperaban afuera y que les preguntaron cómo había ido la reunión.
Mientras, el consejero delegado de Nvidia aseguró que las reuniones “fueron bien” y que “Xi y el presidente Trump fueron increíbles”, en tanto Tim Cook se limitó a hacer con los dedos de la mano un símbolo de la paz seguido de un pulgar en alto.
La delegación empresarial que acompaña a Trump incluye además a responsables de Boeing, BlackRock, Visa, Mastercard, Meta o Goldman Sachs, lo que indica el marcado carácter económico y comercial de una visita en la que también están sobre la mesa la guerra en Irán y la cuestión taiwanesa.
En esta primera jornada y tras la cumbre bilateral, los presidentes visitaron juntos el Templo del Cielo de Pekín y posteriormente asistirán a un banquete de Estado ofrecido por Xi en el Gran Palacio del Pueblo.