El periodista Rory Branker, jefe de contenidos del portal informativo La Patilla, ofreció un crudo testimonio sobre los abusos sufridos durante su detención arbitraria, la cual se extendió por casi un año hasta su excarcelación el 4 de febrero.
En una entrevista exclusiva con el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ), Branker rompió el silencio para denunciar que fue víctima de desaparición forzada y métodos de tortura sistemática destinados a quebrar su voluntad y obtener información sobre sus colegas.
Según el relato del comunicador, tras su captura fue confinado en celdas de aislamiento donde los custodios utilizaron capuchas para asfixiarlo repetidamente.
“Los guardias me pusieron una capucha para asfixiarme e intentar obtener información sobre mis colegas. No les dije nada y no tenían pruebas, así que no sabían qué hacer conmigo”, contó el periodista.
Branker detalló que, durante su reclusión en cinco centros penitenciarios distintos, recibió amenazas directas que condicionaban su libertad a un exilio forzoso.
Amnistía rechazadaA pesar de haber salido de prisión en el contexto del cambio político posterior a la captura de Nicolás Maduro, el calvario legal de Branker persiste.
El periodista reveló que un juez rechazó su solicitud de amnistía, manteniendo vigentes cargos de extrema gravedad como terrorismo, traición a la patria, conspiración e incitación al odio.
“Mi abogado afirma que esta decisión carece de fundamento legal según los términos de la Ley de Amnistía, por lo que estamos apelando”, dijo.
Estas acusaciones le imponen un régimen de presentación semanal ante los tribunales y la prohibición estricta de abandonar el territorio nacional.
“La decisión en mi caso fue personal. Creo que el gobierno está tratando de castigarme a mí, a Alberto Ravell -cofundador y redactor jefe de La Patilla- ya La Patilla”, aseguró el periodista refiriéndose específicamente al ministro del Interior, Diosdado Cabello.
A pesar de su excarcelación, el periodista sostiene que las instituciones judiciales aún no han depurado las causas políticas en su contra.
“Todavía no están satisfechos con todo lo que me han hecho. Pero no me preocupa. He pasado por momentos muy difíciles y he sobrevivido a cosas mucho peores”, sentenció Branker.