La Plataforma Unitaria Democrática (PUD) mantuvo un encuentro con los equipos sindicales y gremiales de los partidos que integran la coalición, en el que presentó su hoja de ruta política y económica, centrada en la recuperación institucional del país y en la reactivación de la economía venezolana.
Durante la reunión, la Plataforma reiteró que su agenda busca articularse con las demandas del sector trabajador, particularmente en lo relativo a la recuperación del salario real y la restitución de derechos laborales afectados por la inflación y la pérdida sostenida del poder adquisitivo.
“Nos reunimos con los equipos sindicales y gremiales de los partidos que integran esta coalición opositora, para no solo presentar nuestra hoja de ruta que contempla la recuperación institucional y económica del país, sino también para analizar el impacto de las económicas recientemente anunciadas por el gobierno de facto”, expresó la organización en un comunicado.
En la Plataforma Unitaria Democrática seguimos con nuestra agenda de trabajo. Nos reunimos con los equipos sindicales y gremiales de los partidos que integran esta coalición opositora, para no solo presentar nuestra hoja de ruta que contempla la recuperación institucional y… pic.twitter.com/msVnu4wTGP
– Unidad Venezuela (@unidadvenezuela) 8 de mayo de 2026 Insistió en que la situación salarial es uno de los principales puntos de conflicto social en el país, y reafirmó su respaldo a las exigencias de los trabajadores por mejores ingresos y condiciones dignas de empleo.
“Agradecemos el compromiso de los equipos sindicales con la lucha por salarios dignos, que también es la lucha por la libertad, la democracia y las elecciones libres que exigimos todos los venezolanos”, añadió el PUD.
Ajuste salarial en Venezuela: promesas sin impacto real en los trabajadoresLa reunión se desarrolló en un contexto marcado por la persistente crisis del poder adquisitivo en Venezuela, donde el salario mínimo permanece estancado desde hace años en niveles simbólicos y ha sido progresivamente sustituido por un esquema de bonificaciones e ingresos complementarios. Este modelo es duramente cuestionado por sindicatos y especialistas laborales, que advierten que los bonos no tienen incidencia en prestaciones sociales ni en beneficios contractuales, lo que ha profundizado el deterioro de las condiciones laborales.
El 30 de abril, la presidenta interina, Delcy Rodríguez, anunció un ajuste del denominado “ingreso mínimo integral”, fijándolo en 240 dólares mensuales, junto con un incremento de las pensiones a 70 dólares. El anuncio, a propósito del Día del Trabajador, fue presentado como medida de alivio económico, aunque sin detallar la proporción entre salario base y bonificaciones, lo que generó críticas en sectores sindicales y económicos.
Según los informes, el salario mínimo formal continuó sin modificaciones, manteniéndose en 130 bolívares, mientras el aumento se estructuró principalmente a través de bonos indexados al tipo de cambio oficial, mecanismo que venía aplicándose y que ha sido objeto de controversia por su impacto limitado en la estabilidad laboral y contractual.