La Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi-2025), elaborada por la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), identifica a los residentes venezolanos es Argentina como el grupo con el “mayor potencial de retorno” hacia Venezuela.
Ante la carencia de datos gubernamentales, este estudio realizado durante el segundo trimestre de 2025 se posiciona como el principal referente para analizar la crisis social venezolana.
En términos generales, el 10% de los migrantes en el exterior planea volver, mientras que un El 74% descarta esa posibilidad. Sin embargo, el comportamiento varía según el país de acogida:
Argentina: El 29% de los encuestados manifiesta planes de regreso. Colombia: El 20% considera el retorno. Estados Unidos: El 16% contempla volver al país. Chile: El 15% tiene intenciones de retorno.El informe sugiere que la motivación para regresar se intensifica cuando el hogar de origen en Venezuela atraviesa condiciones de pobreza.
Realidad del retorno y cifras de migraciónEl estudio revela que Ecuador ocupa el primer lugar como nación de procedencia de quienes ya han vuelto, con un 28%, seguido por Colombia con un 13%. Los expertos calculan que el flujo de retorno real representa aproximadamente el 7% del total de la población emigrada.
Según estimaciones de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), la cifra global de venezolanos refugiados y migrantes alcanza casi los 7,9 millones de personas.
Pobreza y exclusión educativa en el territorio nacionalLa Encovi-2025 también ofrece un panorama de la situación interna de Venezuela. Aunque la pobreza extrema descendió del 68% registrado en 2021 al 31,7% en la actualidadtodavía uno de cada tres hogares carece de ingresos suficientes para cubrir sus necesidades alimentarias básicas.
Por otro lado, la pobreza general se sitúa en un 68,5% de los hogares. En el ámbito educativo, la investigación arroja datos críticos:
Se estima que 1,2 millones de niños, niñas y adolescentes están fuera del sistema escolar. La brecha de acceso es profunda: el 82% de la población más rica cuenta con cobertura educativa, frente al 57% de los sectores más pobres. El país presenta un déficit de casi 4 millones de personas no escolarizadas entre las edades de 3 y 24 años.