Chile encendió las alarmas ante el aumento de secuestros extorsivos atribuidos al Tren de Aragua y sus facciones, un fenómeno que ha transformado el panorama del crimen organizado en ese país y ha llevado al gobierno a crear un Observatorio de Secuestros.
Según un reportaje publicado por El País de España, las autoridades chilenas están especialmente preocupadas por el cambio en el perfil de las víctimas, que ahora incluye a comerciantes y empresarios sin vínculos con actividades delictivas.
El caso más reciente fue el secuestro del empresario ferretero Jorge Vera, de 84 años de edad, quien fue liberado el 29 de abril tras permanecer 180 horas en cautiverio. La investigación permitió la captura de cinco personas, cuatro de ellas extranjeras con presuntos vínculos con el Tren de Aragua.
Ese mismo período, un comerciante peruana también fue secuestrada en Santiago por una banda integrada por ciudadanos chilenos y venezolanos, que ya fueron detenidos.
Hassel Barrientos, jefe de la Brigada de Investigaciones Policiales Especiales Antisecuestros (BIPE) de la Policía de Investigaciones de Chile, explicó a El País que los secuestros se duplicaron con la irrupción del Tren de Aragua.
Detalló que en la Región Metropolitana de Santiago se registraron hasta 2021 unos 19 casos anuales, mientras que en 2025 la cifra ascendió a 63, de los cuales 37 correspondieron a secuestros extorsivos.
“Fue en 2022 cuando observamos una dinámica completamente distinta”afirmó el funcionario, al señalar que las bandas comenzaron a enfocarse en víctimas seleccionadas por su capacidad económica y no por sus vínculos con el narcotráfico.
Caso Ronald Ojeda marcó un punto críticoLa investigación de las autoridades chilenas también ha llevado a la captura de varios líderes y operadores del Tren de Aragua en el exterior, entre ellos Larry Álvarez, uno de los cofundadores de la organización.
Barrientos indicó que parte de las operaciones de secuestro son coordinadas desde fuera de Chilee incluso desde cárceles en otros países.
El fenómeno ha cobrado especial notoriedad tras el secuestro y asesinato del militar venezolano Ronald Ojeda, ocurrido en febrero de 2024 en Santiago, un caso que la Fiscalía chilena considera de posible motivación política.
Ante la creciente preocupación, el gobierno del presidente José Antonio Kast anunció la creación del Observatorio de Secuestroscon el objetivo de fortalecer la prevención y la coordinación entre las instituciones encargadas de combatir este delito.
La Policía de Investigaciones ha liderado operaciones para desmantelar facciones como Los Piratas de Aragua, La Hermandad, Caracas y Clandestinosestructuras que operan como “franquicias” de la organización criminal venezolana.
Barrientos advirtió que el fenómeno es cíclico: cada vez que una célula se desarticula, disminuyen temporalmente los casos, pero luego surgen nuevas facciones que intentan reorganizarse.
“El actuar policial ha hecho que incluso miembros del Tren de Aragua envían mensajes ordenando suspender secuestros en Chile porque consideran que el riesgo es demasiado alto”, aseguró el detective.