Las hermanas Macaluso nunca olvidarán el día que conocieron el mar, su inmensidad, su olor, el sonido y ese tono azul tan inconmensurable que las cautivó desde el primer momento. Para ellas fue una experiencia inolvidablecon sus trajes de baños floreados, a juego con sus vestidos. La excitación comenzó el día anterior cuando las siete hermanas (María, Katia, Antonella, Pinuccia, Lía, Gina y Cetti) se prepararon con muchas ansias para su aventura.
Casi no durmieron la noche anterior por la emoción. En la mañana salió muy temprano para tomar el autobús que las llevaría, entre curvas y mucho calor, hasta su destino. En el camino, como siempre, hubo bromas crueles, jalones de pelo y las típicas peleas entre ellas. Ninguna sabía que ese esperado encuentro acabaría en una tragedia que marcaría el resto de sus vidas. El mar, con toda su belleza, abrió las puertas del luto que las acompañaría por siempre.
Ahora, ya de adultos, las siete hermanas macaluso -interpretadas por Rossana Hernández, Nerea Fernández, Kate Ramos, Mariela Suárez, Patricia Castillo, Bárbara Acevedo y Analejandra Soffer- están en un funeral. Vestidas de negro riguroso, casi uniformadas, paradas en fila. El público no sabe ni puede intuir cuál de ellas falleció porque en esta historia los muertos cohabitan con los vivos.
En el escenario no se ve nada, solo las paredes negras de la sala La Caja de Fósforos en Bello Monte. Las siete pelotas de playa con las que el elenco recreó ese mítico día de playa están regadas por el espacio vacío. No hay nada más. Actores solistas, cuerpos y público.
Las hermanas fueron a la playa con sus trajes de baño floreados | Foto Ezequiel Carías @ezevisualDirigidas por la actriz y productora Diana Volpe (Caracas, 1951) Las actrices cuentan anécdotas de estas hermanas que crecieron intimidadas por la figura de su padre (interpretado por Carlos Arráiz). Relatan, entre momentos divertidos y otros más bien violentos, cómo las educaba con severidad. También habla de su madre, una figura completamente idealizada y casi angelical (interpretada por Omaira Abinade). En la casa de los Macaluso las dificultades se enfrentan poniéndose perfume, pintándose los labios y bailando.
Escrita por la dramaturga siciliana Emma Dante en 2014, quien llevó la historia a una película en 2020, Las hermanas Macaluso se estrenará en La Caja de Fósforos este viernes. La temporada será hasta el 31 de mayo con funciones los viernes a las 7:00 pm, sábado a las 6:00 pm y domingo con doble función a las 4:00 y 6:00 pm.
Vestidas de riguroso luto, se reencuentran en un funeral | Foto Ezequiel Carías @ezevisualLa familia, esa que no se vaPara Diana Volpe, cofundadora de La Caja de Fósforos junto con Orlando Arocha y Ricardo Nortier, llevó a las tablas Las hermanas Macaluso Era una tarea pendiente. Desde la primera vez que llegó el texto a sus manos, hace seis años aproximadamente, había querido dirigirlo. Sabía que en algún momento, tarde o temprano, su deseo se concretaría.
“Este es un texto de una autora siciliana que conozco, no personalmente, pero sí su fama y su trabajo. Ella es directora y una dramaturga incansable. Este texto llegó a mis manos hace años y desde entonces he querido montarlo porque se trata de un tema que me llama mucho la atención: las dinámicas familiares”, comenta la egresada del Herbert Berghof (HB) Studio de Nueva York.
Las hermanas nunca olvidarán el día que conocieron el mar | Foto Ezequiel Carías @ezevisualLa historia, que no necesita de grandes escenografías ni objetos sino de actores capaces de trabajar con sus cuerpos, muestra. las cicatrices del paso del tiempo. Algunas de las hermanas crecieron entre las heridas de su niñez, otras siguen atrapadas, ya de adultas, entre la culpa y el remordimiento. La obra es una historia sobre los miembros de una familia, sobre quién se va, quién se queda y quién resiste. Por eso su belleza poética y su sencillez cautivaron a Volpe desde el inicio.
Su estreno en las tablas caraqueñas ocurre porque Volpe está de regreso en el país luego de haber emigrado, en 2022, por motivos personales. Ese año, la reconocida actriz y directora viajó a España para conocer a su nieta Aurelia, la única hija de su único hijo.
Diana Volpe siempre quiso llevar a las tablas la pieza que hoy estrena | Foto Ezequiel Carías @ezevisualTras años de dictar talleres en el exterior, de viajar a Londres para presentarse en diversos escenarios y de recibir propuestas, Volpe regresó a Caracas. Al día siguiente de su llegada, comenzaron los ensayos de la obra: ya tenía pensado ¿Cuál sería su propuesta? y quiénes podrían ser parte del elenco.
“Cuando me fui, quizás un poquito antes de irme, ya estaba pensando en hacerla. Después no pude volver, otra vez por razones personales, pero tan pronto pude regresar, comencé a montarla”, enfatiza.
El luto y el dolor acompañaron a las hermanas toda su vida | Foto Ezequiel Carías @ezevisualTan pronto llegó a Caracas, la directora se puso en contacto con las actrices con las que quería trabajar. El proceso fue relativamente rápido, comenta. Ensayaron, diariamente, entre seis y siete semanas. Al principio, hubo improvisaciones guiadas.
“Fuimos creando la familiar dinamico y la personalidad de cada uno de los personajes, además de las relaciones entre ellos. Hubo mucho trabajo de improvisación basado en eso para que las actrices lograran el trabajo”, señala.
Las hermanas crecieron en un hogar violento | Foto Ezequiel Carías @ezevisualEn la mente de Diana Volpe estaba todo. “Quería ir en contra de lo obvio. Si hay escenas de violencia que estas sean con una tarantela, con una musica alegre. En la obra hay violencia, hay escenas violentas y violencia entre ellas. Pero no quería enfatizar en eso, sino ir en contra, a través del cuerpo”.
es Las hermanas Macaluso el tiempo y la memoria, así como los vínculos que las unen, perduran más allá del dolor y el luto que va marcando sus vidas. Aquel día en el mar comenzaron la tragedia y las despedidas, pero también fue el detonante que acentuó la violencia arraigada en su hogar. El público, si no está enfocado en los detalles, podría pasar por alto los puños dados entre saltos alegres de baile o las cachetadas que parecen piruetas de ballet. Todo dirigido con maestría en un equilibrio entre la música alegre y las heridas familiares.
La figura de la madre siempre estuvo idealizada | Foto Ezequiel Carías @ezevisual“Pase lo que pase, nos queremos”Diana Volpe no duda al afirmar que esta obra trata de la familia, sí. Pero también trata de los vínculos que unen a las personas, los recuerdos en común, la cohabitación con los muertos y cómo cada quien vive con aquellos que ya no están. Desde la primera vez que la leyó, la directora, quien recibió el Premio Municipal de Teatro en 2005, se sintió identificada con uno de los mensajes más conmovedores de la historia: “Pase lo que pase, nos queremos”.
Entre sus planos y proyectos a futuro, Volpe tiene contemplado continuar en Caracas con una labor artística que ya supera las cinco décadas de creación, trabajo y esfuerzo. Actualmente ensaya para estrenar una obra importante en octubre bajo la dirección de Ricardo Nortier. “Hay muchísimo trabajo y ya estamos preparando los proyectos para fin de año y el año que viene”, comenta.
A pesar de todo, las hermanas permanecieron juntas | Foto Ezequiel Carías @ezevisualSi puede, evitará dar talleres de formación aunque duda que lo logre: ya ha recibido varios llamados para dar clases y continuar también su faceta como docente. Por ahora, está enfocada en culminar con éxito la temporada de Las hermanas Macalusouna pieza que dura 55 minutos pero deja sensaciones más duraderas en quien la ve. Un retrato descarnado y poético sobre los vínculos familiares, donde el humor y la tragedia se entrelazan.
“Creo que deberían venir a ver esta obra porque es universal. Está escrita por una siciliana, pero su historia es universal. A esta familia la podemos ver en todas partes, los vínculos familiares se pueden ver donde sea. Cualquiera se puede sentir reflejado o identificado. Es una obra que te conmueve y te hace pasar por diferentes estados. Básicamente en 55 minutos pasas por un amplio panorama de emociones”.