Juan Pablo Guanipa se reencontró este jueves con la líder opositora María Corina Machado en Estados Unidos y aseguró que volverán “pronto” a las calles de Venezuela, tras meses de persecución y el exilio.
El dirigente político relató en su cuenta en X que la última vez que vio a Machado fue el 9 de enero de 2025 en Caracas, antes de un período que describió como “difícil”, en el que ambos permanecieron en la clandestinidad.
A Guanipa lo detuvieron, mientras que Machado salió del país en medio de una operación que calificó de “arriesgada”.
En la publicación, sostuvo que ese tiempo no debilitó el movimiento opositor, sino que reforzó su compromiso. “Ambos perseguidos, ambos puestos a prueba”, escribió.
Afirmó que el escenario político ha cambiado desde entonces y que la oposición se prepara para una nueva etapa. “Pronto estaremos juntos en las calles trabajando por la victoria definitiva de Venezuela sobre la dictadura”, señaló.
“No olvido la tenacidad, el compromiso y la voluntad de hierro que hicieron posible el 28 de julio. La misma tenacidad que tuvimos los venezolanos en las innumerables protestas en contra de la dictadura. Y es el mismo compromiso que tenemos hoy. Hoy, Venezuela está en una posición completamente diferente a nuestro último encuentro. El que nos perseguía es el que está preso y los esbirros del régimen son los que están bajo amenaza”, expresó.
Hace una semana, el dirigente de Venta Venezuela Henry Alviárez aseguró que María Corina Machado está preparada para regresar a Venezuela en el corto plazo. incluso en un mes.
“No va a entrar escondida”, dijo.
Machado se postularía a la presidenciaEn una entrevista con el periodista Piers Morgan, el líder opositora afirmó que está dispuesta a competir en cómics presidenciales.
“Sí, por supuesto”respondió al ser consultada sobre una eventual candidatura, y aseguró que en condiciones justas el respaldo ciudadano sería incluso mayor al obtenido el 28 de julio de 2024.
Planteó que la salida a la crisis requiere un proceso de transición que incluya elecciones libres y verificables. Explicó que esto implicaría, primero, la estabilización y el desmantelamiento de estructuras represivas y de corrupción, y luego una elección que permita “relegitimar” las instituciones.