En el marco del Domingo del Buen Pastor, la Iglesia reflexionó sobre el llamado a vivir una fe firme, comprometida y orientada al servicio, destacando la responsabilidad de todos, principalmente de las autoridades que están al frente de un pueblo. El Arzobispo de Santa Cruz Monseñor René Leigue, también pidió no dividir a la sociedad por intereses personales.
“Se no invita a todos a ser Buen Pastor, por ejemplo las autoridades. Las autoridades están delante de una nación, de un país, de una región, o de un grupo. Entonces a todos aquellos que están a la cabeza guiando un grupo, nos invita a que seamos hoy buenos pastores, de guiar a la gente por el camino correcto y no dispersarlo. No ser esa persona que está al frente de un grupo que viene para dividir, para sus propios intereses, para que lo digan solamente a él o ella, eso no es lo que hoy el Señor nos enseña”, reflexionó.
Asimismo, indicó que el Buen Pastor es quien cuida a las ovejas para que no se dispersen y para que tengan los alimentos necesarios, por lo que es una tarea tanto en lo eclesial, como en lo civil. De igual forma, agregó que Jesús se presenta como el Buen Pastor, siendo el testimonio para la sociedad.
“Nos está diciendo, así hay que hacer, de esta manera hay que guiar al pueblo, si están al frente, esto es lo que tienen que hacer. A pesar de los sufrimientos que pueda haber, porque para ser un Buen Pastor, para ser un buen guía, no es que se va por el camino donde no hay dificultades”, señaló.
Finalmente, también se refirió a las vocaciones sacerdotales y religiosas, con un llamado urgente para orar por ellos, ante la evidente escasez que enfrenta la Iglesia, así como a apoyar concretamente la formación de quienes han respondido a este llamado. Se recordó que los seminaristas atraviesan diversas necesidades materiales, por lo que la solidaridad de la comunidad es fundamental: _“Tenemos pocos sacerdotes… oren por las vocaciones… este aporte económico va para ayudar a la formación de los seminaristas.”, concluyó.