Testimonios de sobrevivientes indican que antes de la desaparición observaron drones y humo negro en el horizonte. Foto: ReferencialA tres meses de la desaparición de ocho pescadores ecuatorianos en altamar, sus familiares denunciaron este jueves la falta de respuestas por parte del Estado y exigieron que se intensificaran las labores de búsqueda. La incertidumbre ha dado paso a la sospecha de que los tripulantes pudieron haber sido interceptados por embarcaciones estadounidenses.
El caso se remonta al 13 de enero, cuando diez pescadores zarparon desde la provincia de Manabí a bordo de la embarcación Fiorella, según explicó Juan Alvia, abogado de las familias. Una semana después, el 20 de enero, se perdió todo contacto con la nave.
De acuerdo con el relato de los sobrevivientes, dos de los tripulantes se separaron del grupo con la intención de reencontrarse más tarde, pero el resto de la embarcación nunca volvió a aparecer. Ambos lograron pedir auxilio a otras naves cercanas y regresar a la costa, donde dieron aviso de lo ocurrido.
En sus declaraciones ante las autoridades, los pescadores relataron haber observado situaciones inusuales antes de la desaparición.
“Han dicho ante la Capitanía del Puerto y la Fiscalía que antes de la desaparición del barco Fiorella había drones merodeando y que ese día vieron humo negro en el horizonte, pero que pensaron que era un barco mercante”, dijo Alvia.
Tras conocer estos testimonios, los familiares acudieron a organismos del Estado en busca de apoyo. Sin embargo, aseguran que no han recibido avances en la investigación. Según el abogado, la Fiscalía incluso les indicó que “carecía de elementos para ayudar en la búsqueda marítima”.
Falta de acción lleva caso de desapariciones al plano internacionaAnte la falta de acciones concretas, el caso fue llevado al plano internacional. Fernando Bastias, del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH), informó que se acudió al Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU, el cual instó al Estado ecuatoriano a actuar con urgencia para localizar “de forma inmediata” a los desaparecidos.
El organismo también advirtió que este hecho ocurre en un contexto preocupante, donde otras embarcaciones pesqueras “habrían sido atacadas o habrían desaparecido en la costa de Manabí”.
Incidente aumenta la inquietud por los pescadores desaparecidosEntre los antecedentes que generan inquietud figura un incidente del 26 de marzo, cuando la embarcación Don Maca habría sido interceptada en altamar por militares estadounidenses, y sus tripulantes trasladados a la Marina de El Salvador. Este episodio ha reforzado las sospechas de los familiares sobre lo ocurrido con los ocho pescadores.
En medio de la angustia, las familias continúan elevando su reclamo. “Le pido al presidente Daniel Noboa, al presidente de Estados Unidos que, por favor, me los devuelvan”, expresó Lourdes Mero, quien tiene a dos de sus familiares entre los desaparecidos.
El caso se produce en un escenario marcado por operativos contra el narcotráfico en aguas del Pacífico, donde Ecuador y Estados Unidos mantienen la cooperación. En ese contexto, se han registrado intervenciones a embarcaciones bajo sospecha de actividades ilícitas, aunque también persisten denuncias de ataques por parte de grupos criminales que despojan a pescadores de sus naves para utilizarlas en el tráfico de drogas.
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