El Louvre empleó un “sistema muy preciso de seguridad que permite elevar las esculturas sin tocarlas”el Museo del Louvre reveló el domingo en sus redes sociales parte de la exposición cuerpos vivosdedicada a Miguel Ángel y Auguste Rodinque abrió sus puertas del 15 de abril al 20 de julio, en un diálogo inédito entre dos de los grandes maestros de la escultura occidental.
Los comisarios de la exposición -el conservador jefe del Departamento de Escultura del Museo del Louvre, Marc Bormand, y la conservadora del Museo Rodin, Chloé Ariot- explican en un vídeo en redes sociales cómo se ha llevado a cabo la instalación de la muestra en una operación de “extrema precisión”.
En el vídeo, Bormand y Ariot describieron las principales operaciones de montaje realizadas en las grandes obras de esta exposición, que el público podrá descubrir a partir del miércoles próximo en el Museo del Louvre.
Bormand incidió en el carácter “completamente excepcional” del traslado de varias esculturas de Miguel Ángel que se exponen habitualmente en la galería del Louvre que lleva su nombre hasta una rotonda del recintoen la que se instaló la exposición, para lo que se ha empleado un “sistema muy preciso de seguridad que permite elevarlas sin tocarlas”.
Las esculturas de los denominados “esclavos” de Miguel Ángel pesan 650 y 750 kilos.señala el jefe del Departamento de Escultura del Museo del Louvre.
Seguidamente Fueron puestas en cajas de madera que se desplazaron sobre plataformas con ruedas de manera “muy ligera”.luego volvieron a ser elevadas por un brazo mecánico para subirlas a un camión que recorrió unos metros en el patio externo de la Pirámide para llevarlas de nuevo al interior del museo, en otra zona del inmenso inmueble, “con una extrema delicadeza”, comenta Bormand.
En el vídeo, se puede comprobar también cómo las dos estatuas son colocadas en la “magnífica escenografía” de una rotondaconfrontadas a otras tres sobre el mismo tema de los esclavos de Rodin.
A continuación, Ariot toma la palabra para explicar la instalación de la escultura Juan de Aireun estudio de desnudo en yeso barnizado para el monumento a los burgueses de Calaisen el que trabajó en los años de 1880, y con la que el cuidado es extremo por la fragilidad del material, explica.
Una instalación “milimétrica” que también se aplica en la colocación de uno de los pensadores de Rodin y en los moldes que sirvieron para fundir su monumental escultura de Balzac.
La muestra plantea un encuentro a través de los siglos entre ambos artistas.cuyas obras exploran la potencia del cuerpo humano y la profundidad de la experiencia interior. Esta confrontación busca poner de relieve tanto las continuidades como las rupturas en sus respectivos lenguajes artísticos, según el Louvre.
Organizada en cinco secciones —”Dos artistas míticos”, “Naturaleza y antigüedad: reinventando el modelo”, “Non finito”, “Cuerpo y alma”, y “Energía y vida”—, la exposición reúne una amplia variedad de piezasentre ellas mármoles, bronces, yesos, esculturas de terracota, moldes y obras gráficas.
La presencia de dibujos de los dos artistas se destaca en el video de Bormand, que los califica de “absolutamente magníficos”.
El recorrido subraya los desafíos formales y conceptuales que ambos escultores afrontaron en su intento por hacer visible la energía interior del cuerpo humano.
El cuerpo aparece así como envoltura y expresión del alma.materia viva marcada por el tiempo y el gesto.
En este sentido, la exposición también examina la herencia de estas prácticasinterrogándose sobre cómo la reinterpretación de la antigüedad y el uso del cuerpo contribuyen a las transformaciones artísticas del siglo XX.
Al destacar conexiones, influencias y reinterpretaciones, cuerpos vivos propone una lectura renovada de estos dos referentesinvitando a reconsiderar la escultura no solo como creación de formas, sino como un espacio de experimentación e innovación.
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