El Gobierno instruyó este lunes al sistema financiero del país a liberar el uso de tarjetas, tanto de crédito como de débito, para compras y pagos de servicios digitales y otras operaciones realizadas en el exterior a partir de este martes, así lo anunció el ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza.
“Se ha instruido a todo el sistema financiero liberar el uso de las tarjetas de débito y crédito para compras en el exterior, pago de servicios en plataformas digitales y electrónicas y cualquier otra operación fuera del país”, expresó Espinoza en conferencia de prensa realizada en la Casa Grande del Pueblo.
La autoridad afirmó que este uso de las tarjetas de crédito y débito estará habilitado a partir de este martes 7 de abril en todo el país. En el caso de las tarjetas de crédito, el uso será de manera irrestricta y solo estará limitado por la capacidad de pago de cada usuario, mientras que, para las tarjetas de débito, se tiene un monto límite.
“En el caso de las tarjetas de débito, estará sujeta a un monto mínimo de 500 dólares mensuales. (…) Cualquier usuario de tarjeta de débito podrá hacer compras de por lo menos 500 dólares en el exterior, plataformas electrónicas, pagos y demás”, agregó el ministro.
En esa línea, el Gobierno garantizó que cualquier entidad financiera, según su disponibilidad, va a poder liberar montos mayores, pues dependerá de las posibilidades de cada banco que opere en el país.
Tipo de cambio
En cuanto al tipo de cambio al cual se harán estas transacciones, Espinoza manifestó que será el referencial que es publicado por el Banco Central de Bolivia (BCB) cada día, lo que permitirá a más de 2,7 millones de usuarios de tarjetas a nivel del país, entre estudiantes, comerciantes, personas con problemas de salud, etc., volver a un escenario de normalidad.
“Lo que estamos buscando con esto es transitar hacia un escenario de normalidad en un entorno absolutamente ordenado, en función de un adecuado manejo de la política económica y en base a los escenarios que hemos ido construyendo durante los últimos meses”, indicó Espinoza.
“Por lo tanto, con esto estamos avanzando en transformar (el país) con decisiones económicas desde el Gobierno central, pues estas restricciones que teníamos en el pasado, (ahora son) nuevas oportunidades y una normalidad para la cotidianidad de la gente”, afirmó.
Según Espinoza, el impacto que tendrá la medida será de gran beneficio, ya que las más de 8 millones de tarjetas emitidas en Bolivia y los 2,7 millones de usuarios de tarjetas, podrán normalizar sus actividades económicas, una acción que se veía impedida desde la gestión pasada.