PROYECCIONES. YPFB reconoció por primera vez la reducción sostenida de reservas de gas, que pasaron de más de 10 TCF en 2013 a niveles históricos actuales de 3,7 TCF, reflejando una caída superior al 60%. También las exportaciones de gas reflejaron un decrecimiento a $us 120 millones entre enero y febrero; es decir un 35% menos que en 2025.
La empresa boliviana Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó que las reservas probadas de gas natural cayeron a 3,7 trillones de pies cúbicos (TCF). La estatal explicó que la cifra se obtiene tras descontar el consumo hasta fines de 2025, confirmando la tendencia declinante que ya se venía proyectando en el sector.
“Considerando la última certificación de reservas, descontando el consumo al 31/12/2025, la reserva probada es de 3,7 TCF para gas y 9,8 MBbl para petróleo”, informó la petrolera durante su rendición pública de cuentas.
También YPFB reconoció por primera vez la reducción sostenida de reservas, que pasó de más de 10 TCF en 2013 a los niveles actuales, reflejando una caída superior al 60%.
La estatal petrolera boliviana advirtió que la producción nacional de petróleo y gas ha alcanzado “mínimos históricos”, descendiendo de 59 a cerca de 31,6 millones de metros cúbicos por día, afectando directamente la capacidad exportadora y el abastecimiento interno.
Con este panorama la petrolera estatal alertó que, sin nuevos descubrimientos en los últimos cinco años y la declinación natural de los campos en explotación; Además del abastecimiento interno en alza, el país podría verse obligado a importar gas desde 2031.
Exportaciones de gas caen
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), las exportaciones de gas de Bolivia sumaron $us 120,2 millones entre enero y febrero de 2026, una caída de $us 63,8 millones frente al mismo periodo de 2025, cuando alcanzaron $us 184 millones.
Las cifras muestran que la caída de las exportaciones del energético entre enero y febrero de 2026 frente a 2025 que es de aproximadamente 34,7%.
El gobierno del presidente Rodrigo Paz busca contrarrestar esta realidad con una serie de, entre ellas una nueva Ley de Hidrocarburos con reglas más claras y procesos medidas más ágiles para incentivar la participación de empresas extranjeras y las gestiones para “relanzar” la relación con Petrobras, buscando atraer inversiones mediante cambios normativos en el sector energético.