CARGAS. La justicia de EE. UU. halló culpable al exjefe antidrogas Maximiliano Dávila por los cargos de Conspiración para de Tráfico de Drogas y Conspiración para Tráfico y Uso de Armas. La investigación desarrolla que Dávila facilitó envíos de cocaína hacia el país del norte y protegió redes criminales dedicadas al tráfico internacional.
Un tribunal de Nueva York, Estados Unidos condenó a 25 años de prisión al exdirector de la Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) de Bolivia, Maximiliano Dávila Pérez, de 62 años, tras hallarlo culpable por los delitos de Conspiración para de Tráfico de Drogas y Conspiración para Tráfico y Uso de Armas.
La sentencia incluye cargos por importación de drogas hacia territorio estadounidense y posesión de armamento con multas relacionadas al narcotráfico. Según las investigaciones, Dávila facilitó envíos de cocaína hacia el país norteamericano y participó en redes criminales dedicadas al tráfico internacional.
“Maximiliano Dávila Pérez ejercía un poder extraordinario como principal responsable antidrogas de Bolivia y eligió abusar de ese poder para apoyar a los mismos narcotraficantes que estaba jurado investigar, todo para enviar enormes cantidades de cocaína a Nueva York”, dijo el fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York, Estados Unidos, Jay Clayton.
A su vez, Clayton agregó: «Ahora, debido a la corrupción de Dávila Pérez y su descubierto intento de inundar nuestras calles con cocaína, pasará 25 años en prisión federal. Nuestra oficina, junto con nuestros socios de la División de Operaciones Especiales de la DEA, continuará erradicando la narcocorrupción de alto nivel en todo el mundo que amenaza a nuestro país ya los neoyorquinos”.
En tanto, desde la Administración para el Control de Drogas (DEA), su director, Terrance Cole, calificó el caso como una traición extrema al Estado boliviano ya la función pública.
“La traición a la confianza pública por de un agente de la ley es un abandono total del juramento que juraron cumplir”, dijo Cole.
Según la autoridad, las acciones del exdirector no solo permitieron el flujo de droga, sino que tuvieron consecuencias directas. “Maximiliano Dávila Pérez convirtió su oficina en una empresa criminal protegiendo a los traficantes. Sus acciones alimentaron la violencia, la corrupción y la adicción. La sentencia de hoy deja claro que ninguna placa, ningún título ni posición protegerán a quienes eligen el crimen sobre el deber”, enfatizó.
Maximiliano Dávila fue aprehendido en enero de 2022 en Villazón, Potosí, cuando presuntamente intentaba salir del país con destino a Argentina. Posteriormente, fue extraditado a Estados Unidos en 2024, donde enfrentó el proceso judicial que concluyó con su condena.