Tras el arribo del narcotraficante uruguayo Sebastián Enrique Marset Cabrera a territorio de Estados Unidos ayer, el administrador de la Administración de Control de Drogas (DEA), Terrance Cole lo denominó el “Pablo Escobar de la era moderna” y anticipó que se enfrentará a la justicia de ese país.
Marset Cabrera fue capturado en un operativo policial este viernes en Santa Cruz, Bolivia y luego extraditado a Estados Unidos, donde será procesado por cargos de Tráfico de cocaína y lavado de activos.
A su vez, el administrador de la DEA recordó que Marset estaba incluido en la lista de los fugitivos más buscados hace casi un año. «Este arresto representa un paso significativo hacia una América más segura. La DEA se enfoca en desarticular organizaciones criminales transnacionales que utilizan la violencia y el asesinato para impulsar sus operaciones globales», señaló.
La DEA agradeció explícitamente la asistencia de las fuerzas del orden de Bolivia para lograr la captura del líder de la organización criminal. Marset es acusado no solo de mover toneladas de droga, sino de orquestar una compleja red de ganancias ilícitas que cruzaba múltiples fronteras.
Resumen de los cargos y la operación:
Acusaciones principales: Tráfico de cocaína y lavado de activos. Estado: Capturado en Bolivia (Santa Cruz) y escoltado por agentes de la DEA este sábado. Organización: Líder de una red transnacional implicada en crímenes violentos. Con la llegada de Marset a los Estados Unidos, se cierra uno de los capítulos de fuga más mediáticos de los últimos años, dejando al presunto capo frente a un sistema judicial que promete perseguir el narcotráfico en todos sus niveles de mando.