Puntos clave
Paraguay obtuvo una puntuación de 66,4 en el Índice de Libertad Económica 2026 de la Fundación Heritage, ubicándose en el puesto 55 a nivel mundial y el cuarto en América del Sur detrás de Chile (17), Uruguay (32) y Perú (54), uno de los ascensos más pronunciados en América Latina en los últimos dos años.
Las fortalezas del país residen en la disciplina fiscal: una puntuación de carga tributaria de 95,9, gasto gubernamental de 86,9 y salud fiscal de 83,0 entre las mejores del hemisferio. Sus debilidades son institucionales: la integridad del gobierno obtuvo una puntuación de sólo 27,3, la más baja de cualquier categoría.
En toda la región, 15 de 19 países latinoamericanos mejoraron sus puntajes, y Argentina registró la mayor ganancia en un solo año (+3,2 puntos) bajo las reformas de Milei, aunque todavía ocupa el puesto 124 a nivel mundial y sigue clasificado como “mayoritariamente no libre”.
La disciplina fiscal como ventaja competitiva Paraguay ha ascendido a la 55ª economía más libre del mundo y la cuarta de América del Sur, según el Índice de Libertad Económica 2026 publicado por la Fundación Heritage. El puntaje general del país de 66,4 por encima del promedio regional de 59,7 y del promedio global de 59,9 refleja lo que los analistas describen como una gestión macroeconómica consistente bajo el presidente Santiago Peña, quien asumió el cargo en agosto de 2023 y ha llevado a cabo reformas legislativas destinadas a fortalecer el sector privado.
La característica más llamativa del cuadro de mando de Paraguay es la brecha entre su desempeño fiscal y su calidad institucional. En cuanto a la carga tributaria, el país obtuvo una puntuación de 95,9 sobre 100, lo que refleja una de las cargas tributarias más ligeras de América. El gasto público obtuvo un puntaje de 86,9 y la salud fiscal que mide la deuda y la gestión del déficit alcanzó 83,0. La libertad de inversión (80), la libertad comercial (78,4) y la libertad financiera (70) también colocaron a Paraguay por encima de la mayoría de sus pares regionales en apertura de mercado.
Libertad Económica en América Latina Fundación Patrimonio 2026
#17ChileMayormente gratis
#32UruguayMayormente gratis
#54PerúModeradamente gratis
#55Paraguay66,4 puntos
#80MéxicoModeradamente gratis
#89ColombiaModeradamente gratis
#117BrasilMayormente no libre
#124ArgentinaMayormente no libres (+3,2 puntos)
#176VenezuelaReprimido
Fuente: Heritage Foundation, Índice de libertad económica 2026 (32.ª edición)
El punto débil institucional Donde falla Paraguay es en el Estado de derecho. La integridad del gobierno obtuvo sólo 27,3, la eficacia judicial 38,4 y los derechos de propiedad 44,2, todos por debajo del promedio mundial. Estos indicadores reflejan preocupaciones persistentes sobre la corrupción, el débil cumplimiento de los contratos y la limitada independencia judicial que han limitado la inversión extranjera a pesar del entorno tributario y fiscal favorable del país. La libertad laboral, en 44,1, también indica regulaciones rígidas que limitan el dinamismo de la fuerza laboral formal.
Paraguay asciende a la cuarta economía más libre de América del Sur. (Foto reproducción de Internet) La Heritage Foundation destacó a la administración de Pea por “promover inequívocamente la libertad económica, combatir la corrupción y construir alianzas con naciones democráticas”, calificando a Paraguay como “uno de los socios más confiables de la administración Trump” en el hemisferio. Ese posicionamiento diplomático Paraguay es uno de los últimos aliados que le quedan a Taiwán y signatario de la coalición Escudo de las Américas de Trump añade una dimensión geopolítica a la historia económica.
El ascenso de Argentina, el estancamiento de Brasil En toda la región, 15 de 19 países latinoamericanos mejoraron sus puntajes. Argentina registró la mayor ganancia en un solo año con 3,2 puntos, pasando de “reprimido” a “mayormente no libre” bajo las reformas fiscales y regulatorias de Milei, aunque en el puesto 124 a nivel mundial, todavía se ubica por debajo de Brasil (117). Heritage advirtió que la economía de Brasil sigue obstaculizada por un entorno regulatorio engorroso, bajos puntajes en materia de derechos de propiedad y un poder judicial “vulnerable a la influencia política”, aun cuando las métricas fiscales del país han mejorado modestamente.
Chile continúa liderando la región desde el puesto 17 a nivel global, la única economía latinoamericana clasificada como “mayormente libre”. Uruguay le sigue en el puesto 32. Para Paraguay, el desafío ahora es si la reforma institucional puede estar a la altura de la disciplina fiscal. Un país que obtiene una puntuación de 95,9 en carga fiscal pero 27,3 en integridad gubernamental ha construido sólo la mitad de las bases que requiere una prosperidad sostenida. El reciente logro de calificaciones crediticias de doble grado de inversión por parte de agencias internacionales le da a Paraguay credibilidad adicional en los mercados financieros, pero traducir eso en tribunales más fuertes, una gobernanza más transparente y un mercado laboral más flexible determinará si el ascenso del país en las clasificaciones se convierte en una tendencia duradera o en un pico temporal.