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Monday, March 16, 2026
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    Entender Irán a partir del cine y la TV (II): la resistencia civil

    La cinta animada Persépolis, la denuncia por excelencia de la pérdida de libertades de la mujer y la sociedad general en Irán | archivoMarji es como la Mafalda persa. Una niña amante del rock pesado, su familia de clase media ve en la revolución iraní de 1979 una oportunidad de acceso a la democracia —el país venía de décadas bajo una monarquía corrupta, si bien abierta a Occidente—, una aspiración pronto aplastada bajo el fanatismo religioso. Luego vendrá el uso obligatorio del velo, una guerra catastrófica con un país vecino (Irak) y la censura en clases de arte en las que los cuadros como El nacimiento de Venus de Botticelli son tachados para ocultar desnudos y escenas incómodas. Ni siquiera el exilio es alivio para Marji, atrapada entre el desarraigo y la opresión.

    Persépolispostulada al Óscar como Mejor Película Animada en 2008 y cinta en tono autibiográfico de la artista gráfica y cineasta Marjane Satrapi, es uno de los clásicos sobre el “otro Irán”: el de una sociedad civil persa que resiste empecinadamente ante el terror del régimen de los ayatolás y anhela la apertura hacia los valores de Occidente, sin perder por ello las tradiciones de una cultura única, milenaria y totalmente diferenciada de la de sus vecinos de lengua árabe. en el Medio Oriente.

    Para acercarse a esa cultura ancestral y delicada, una de las llaves —precisamente— es el séptimo arte hecho en Irán, casi siempre restringido al mundillo de los festivales y las cinematecas. Actualmente reprimido de manera brutal (muchos de los mejores cineastas iraníes han tenido que irse al exilio), inicialmente convivió con la censura de la revolución islámica, recurriendo a herramientas como la metáfora (por ejemplo, historias infantiles que en realidad eran sátiras de situaciones del país. Uno de sus autores imprescindibles: Abbas Kiarostami (1940-2016).

    Otras películas más accesibles que muestran una cara de Irán distinta a la de los noticieros, o al menos ponen acento en la lucha de su sociedad civil contra la opresión:

    Un simple accidente (2025)En clave de comedia negra y rodada de manera clandestina en Irán, desnudo el aparato de persecución política, delación y torturas —realidades ampliamente conocidas también en el régimen venezolano, hasta hace poco aliado incondicional de Teherán—, pero también abre la puerta a la posibilidad del perdón: el nacimiento de una niña, incluso aunque sea la hija de un esbirro, abre una puerta a la produce compasión. Director: Jafar Panahi, ex preso político del régimen actualmente en el exillio.

    Un simple accidente ganó la Palma de Oro del Festival de Cannes (uno de los pocos galardones que rivaliza en prestigio con el Óscar) y también compite en la categoría internacional de los premios de la Academia de Hollywood en 2026. Del mismo Panahi hay otras cintas imprescindibles como Fuera de juego (2006), sobre la prohibición de mujeres en los estadios de fútbol.

    Leyendo lolita en teherán (2025) Basada en la historia real de Azar Nafisi, una profesora de literatura que regresó a Irán para dar clases luego de la revolución islámica, se enfrentó a la creciente censura contra la literatura occidental en las universidades y formó un club de lectura. Director: el israelí Eran Riklis, con un reparto de actrices iraníes en el exilio, entre ellas Golshifteh Farahani, Zar Amir Ebrahimi y Mina Kavani.

    tatami (2023) Una atleta iraní de judo es presionada por las autoridades de su país para retirarse de una competencia mundial y evitar un combate en la final contra un rival de Israel. Como codirectora y protagonista del drama deportivo —en el rol de entrenadora— nuevamente aparece una de las mejores actrices iraníes en el exilio: Zar Amir Ebrahimi, que ha optado por trabajar en proyectos producidos en Israel pues ha encontrado allí la libertad para denunciar la represión contra las mujeres en su país natal.

    el testigo (2024) Una maestra jubilada en Irán presencia una espiral de violencia que termina en feminidio: el de un funcionario del régimen teocrático que no tolera que su esposa sea instructora de danza. La adulta alcaldesa, llamada Tarlan (Maryam Boubani), se enfrenta públicamente a las autoridades que omiten investigar el caso. Director: Nader Saeivar Es uno de tantos proyectos de denuncia en los que ha participado Jafar Panahi, en este caso como guionista.

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