Cuatro candidatos exponen sus principales lineamientos para la nueva Cámara Alta en la etapa bicameral que arrancará en julio del 2026. Dos de ellos resaltan la importancia de preservar el orden constitucional.
Por Calisto Giampietri, candidato a Senado por Lima con Renovación Popular (#1)
Reformas fundamentales
Hemos cuidado de proyectos sólidos y coherentes, y hemos estado a la deriva por dos siglos en el mar de la provisionalidad. Los políticos tradicionales han inaugurado el siglo XXI con más improvisación, han seguido levantando un Estado de cartón para beneficio de sus intereses mezquinos. Por ello en el Perú no se fomenta, por ejemplo, la carrera pública, no se elimina la provisionalidad de jueces y fiscales, ni se impulsa una Escuela de la Magistratura, ni se diseña tampoco una política penitenciaria.
Ahora un código de supervivencia de los partidos políticos tradicionales los lleva a pactos contra el sentido común, como los que vemos en el Congreso, el interés de los políticos predomina sobre los intereses de 33 millones de peruanos.
Estas no son palabras rebuscadas, teoría de presuntuoso académico, sino un paisaje de hechos que el ciudadano común y corriente puede ver en la calle y en su vida diaria todos los días de Dios. No hay Estado cuando este no puede proteger los derechos ciudadanos, garantizar servicios básicos como la salud, la educación, la justicia y la infraestructura. Con esa ausencia del Estado no hay posibilidad alguna de promover el bienestar general mediante el desarrollo integral de la Nación.
Por Martha Chávez, candidata al Senado Nacional por Fuerza Popular (#2)
Garantizar el marco constitucional
Mi experiencia como parlamentaria desde el Congreso Constituyente Democrático hasta julio de 2000 tuvo como escenario un magnífico presidente de la República, el ingeniero Alberto Fujimori, y una mayoría congresal absoluta (más de la mitad del número legal de congresistas) del fujimorismo. Con ello fue posible lograr una nueva Constitución Política del Perú, la de 1993, que consolidó una verdadera economía social de mercado y real autonomía del Banco Central de Reserva, impidiendo que incurriera en emisión inorgánica de moneda para financiar gasto público y terminara en la hiper devaluación e hiperinflación de los años ochenta.
Resalto esto para señalar que anhelo que estas elecciones sean transparentes y se permita al Perú tener a la líder de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, como presidenta de la República y una mayoría fujimorista en el Senado y la Cámara de Diputados para poder no solo garantizar la conservación del marco constitucional y el modelo económico, en su esencia sino perfeccionar lo que resulte necesario para, sin desvirtuarlos, lograr el crecimiento económico y el progreso social del Perú.
Por Marisol Espinoza, candidata al Senado Nacional con Alianza para el Progreso (#2)
Firmeza para cambiar
En tiempos de antipolítica, muchos creen que lo mejor es retirarse. Yo creo lo contrario: cuando la política se llena de oportunistas, los que sí sabemos hacer las cosas tenemos la obligación de volver.
Beca 18, Pensión 65 y Cuna Más son programas sociales impulsados durante mi gestión como vicepresidenta de la República y aprobados como presidenta de la Comisión de Presupuesto 2012. Además, asignamos S/. 500 millones para atender la deuda social de los maestros y se hizo efectivo el pago. Estas iniciativas dieron oportunidades reales a millas de niños, jóvenes, adultos mayores y madres. Hoy vemos un evidente retroceso: presupuestos amputados, criterios injustos y servicios que no llegan. El problema no es la política, es quiénes lideran y generan inestabilidad.
Regreso a la arena política con firmeza para cambiar y la experiencia de quien sí sabe hacer. Para recuperar lo que funciona y mejorarlo, así como impulsar nuevas soluciones: seguro de salud para lideresas de ollas comunes y mototaxistas, atención para las madres cuidadoras e instalación de cámaras Gesell en cada región. Regreso con la experiencia de una mirada de políticas públicas al servicio de la población porque el Perú necesita menos improvisación y más experiencia al servicio de la gente.
Por Patricia Correa, candidata al Senado Nacional por Ahora Nación (#2)
Educación con bienestar y oportunidades.
Mi compromiso es defender e impulsar una reforma educativa que garantice aprendizajes con bienestar y oportunidades reales a través del fortalecimiento de la autonomía.
1. Inversión: Desarrollo Infantil Temprano: Política multisectorial para cerrar la brecha de anemia (monitoreo nominal con DNI), nutrición y corresponsabilidad familiar vinculada al presupuesto municipal. Educación Básica e Inclusiva: Vincular saberes locales con el desarrollo productivo. Inversión prioritaria en salud mental y prevención del embarazo adolescente. Bienestar Docente: Fortalecer la formación inicial y en servicio; implementar residencias para maestros en zonas rurales. Escuelas Dignas: Ley de Emergencia para cierre de brechas. Shock de inversión vía APP para cerrar la falta de acceso al agua, desagüe y conectividad.
2. Educación superior y empleo digno: Nueva Ley de Educación Superior: Facilitar el tránsito entre diversas modalidades y descentralizar la oferta educativa. Institutos Tecnológicos: Potenciar el modelo dual con convenios público-privados, alineados a la dinámica territorial. Superintendencia de Educación Superior: Licenciamientos con rigor académico, infraestructura adecuada y enfoque intercultural.