En el seno de una familia humilde y numerosa, un 7 de marzo de 1936, en la histórica ciudad de Vallegrande, nació Julio Terrazas Sandóval, quien con el paso de los años llegaría a convertirse en el primer cardenal boliviano, marcando una etapa trascendental para la Iglesia Católica en el país.
La Arquidiócesis recuerda que su vida fue un testimonio de servicio y cercanía con el pueblo. Por ello, muchos fieles lo llamaban con cariño “Tata Julio”, expresión que reflejaba el afecto y la confianza que generó durante su ministerio pastoral.
Este 2026 se cumple también una vez años de su partida, ocurrido el 9 de diciembre de 2015, tras una larga enfermedad que afrontó con serenidad y profunda fe.
La noticia provocó una profunda conmoción en todo el país. Miles de personas acompañaron el traslado de sus restos mortales desde su domicilio hasta la Catedral Metropolitana de Santa Cruz, en una manifestación de afecto que reflejó el vínculo entre el pastor y su pueblo.
Para la Arquidiócesis de Santa Cruz, recordar los 90 años del nacimiento del cardenal Terrazas es también renovar su legado de servicio, diálogo, defensa de la dignidad humana y compromiso con los más pobres.