Donald Trump, presidente de los Estados Unidos. Foto: Instagram Donald TrumpLa administración del presidente estadounidense Donald Trump estudia la posibilidad de firmar una nueva orden ejecutiva que obligaría a las instituciones financieras del país a ampliar la información que recopilan de sus usuarios, incluyendo su nacionalidad. La medida, según informes publicados este martes por medios estadounidenses, formaría parte de la estrategia de la Casa Blanca para soportar los controles migratorios.
Periódicos como El Correo de Washington y El diario de Wall Street señalaron, citando fuentes cercanas a las discusiones internas, que la disposición podría aplicarse tanto a nuevos clientes como a quienes ya poseen cuentas abiertas. De concretarse, las entidades bancarias tendrían que solicitar pasaporte u otros documentos adicionales para verificar la situación migratoria de su clientela.
El eventual decreto ha generado interrogantes dentro del sector financiero, especialmente por el impacto que podría tener en el acceso a servicios bancarios. Los analistas advierten que la exigencia de un pasaporte como documento obligatorio podría representar un obstáculo no solo para extranjeros, sino también para ciudadanos estadounidenses, considerando que aproximadamente la mitad de la población del país no posee este documento.
Hasta ahora no está claro si la orden ejecutiva se limitaría a exigir mayor recolección de datos o si implicaría medidas más drásticas, como el cierre de cuentas de personas que no presenten la documentación adicional requerida. Las fuentes citadas por la prensa indicaron que el alcance definitivo de la normativa aún está en evaluación.
Bajo las regulaciones vigentes en Estados Unidos, los bancos están obligados a solicitar información básica como nombre completo, fecha de nacimiento y dirección, datos que suelen verificarse mediante licencias de conducir o documentos de identidad estatal. La eventual modificación ampliaría significativamente esos requisitos.
Gobierno Trump aumenta deportacionesDesde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, Trump ha impulsado una política migratoria más severa, centrada en el aumento de deportaciones de personas en situación irregular. Para ello, su gobierno ha destinado recursos adicionales —que medios estadounidenses cifran en alrededor de 100.000 millones de dólares— con el fin de fortalecer a las agencias migratorias y coordinar esfuerzos entre distintos departamentos federales para acelerar los procesos de expulsión.
La posible orden ejecutiva se inscribe así dentro de un conjunto más amplio de orientadas a reforzar el control migratorio y ampliar los mecanismos de verificación de estatus en diferentes ámbitos de la vida económica del país.
Donald TrumpControles migratoriosMigrantes en Estados UnidosInstituciones financieras