Una fuerte tormenta azotó el lunes la costa este de Estados Unidos, dejando nevadas récord que provocaron interrupciones para millones de personas y millas de cancelaciones de vuelos.
Algunas zonas de Rhode Island y Massachusetts registraron casi 94 centímetros de nieve, mientras que en el Central Park de Nueva York se acumularon más de 48 centímetros, según informó el Servicio Meteorológico Nacional (NWS). Las alertas meteorológicas se extendieron desde Carolina del Norte hasta el norte de Maine, e incluso alcanzaron partes del este de Canadá.
Más de 600.000 propiedades en la costa este sufrieron cortes de electricidad. Además, The Boston Globe —uno de los principales periódicos del país— anunció que no imprimiría su edición por primera vez en sus 153 años de historia debido a la tormenta. Los desplazamientos en toda la región se vieron severamente limitados y varios estados y ciudades impusieron prohibiciones de circulación durante el peor momento del temporal.
El fenómeno, conocido como “nor’easter”, ya se ha desplazado hacia las zonas costeras del este de Canadá, aunque se espera que los fuertes vientos continúen, de acuerdo con el NWS. En la franja noreste del litoral se preveían acumulaciones de entre 30 y 61 centímetros de nieve.
Rhode Island, el estado más pequeño del país, fue el más afectado. Medios locales señalaron que se trató de la peor tormenta de nieve en su historia. En Providence, la capital estatal, se registraron 91 centímetros de nieve, superando ampliamente el récord anterior de 72,6 centímetros establecido en febrero de 1978. “Lo superó completamente. Estábamos tan sorprendidos como todos”, declaró al New York Times la meteoróloga del NWS Candice Hrencecin.
Se impuso una prohibición de viajes no esenciales en Rhode Island y en el vecino estado de Connecticut. Más tarde, la gobernadora de Massachusetts, Maura Healey, también decretó una restricción similar. “Las condiciones de visibilidad casi nula hacen que viajar sea extremadamente peligroso”, advirtió, instalando a la población a mantenerse fuera de las carreteras.
En Massachusetts, casi 300.000 personas quedaron sin electricidad, incluido el 85% de los clientes del condado de Barnstable, donde se encuentra Cape Cod. The Boston Globe explicó que más de 60 centímetros de nieve impidieron que su personal llegara a la imprenta, por lo que los suscriptores recibirán juntas las ediciones del martes y miércoles.
En Nueva York, la prohibición de viajes paralizó casi por completa la ciudad de más de ocho millones de habitantes hasta el mediodía, cuando fue levantada. Se cerraron carreteras, autopistas y puentes. La policía también investiga imágenes en las que se observa a agentes siendo alcanzadas por bolas de nieve en Washington Square Park. “El comportamiento mostrado es vergonzoso y constituye un delito”, afirmó la comisionada de la policía de Nueva York, Jessica Tisch.
En Long Island, donde cayeron hasta 46 centímetros de nieve, los residentes señalaron que la acumulación era tal que no podían abrir la puerta principal de sus viviendas. En Connecticut y Nueva Jersey, las autoridades advirtieron sobre el riesgo de caída de árboles y ramas, lo que podría generar condiciones peligrosas en las carreteras y nuevos cortes de energía.
El impacto en el transporte aéreo fue masivo. Más de 5.700 vuelos fueron cancelados el lunes dentro, hacia o desde Estados Unidos, según el portal FlightAware. El 98% de los vuelos en el aeropuerto LaGuardia y el 91% en el JFK de Nueva York fueron suspendidos. En ambos aeropuertos se registraron cerca de 48 centímetros de nieve. También se canceló la gran mayoría de los vuelos en Boston, Newark y Filadelfia.
El martes ya se habían cancelado más de 2.000 vuelos adicionales, siendo Boston, Newark y LaGuardia los aeropuertos más afectados.
La tormenta, catalogada como “ciclón bomba” —un fenómeno caracterizado por una rápida caída de presión que genera fuertes vientos y precipitaciones intensas— se desplazó hacia Nueva Escocia, en Canadá.
Tras su paso, otro sistema de baja presión conocido como Alberta Clipper traerá nieve, hielo y vientos intensos a la región de los Grandes Lagos y al noreste de Estados Unidos entre la noche del martes y el miércoles. Aunque se espera que las nevadas sean menores que las del lunes, se prevén temperaturas gélidas y heladas durante toda la semana.
bbc