Y si el chavismo se reconvirtiera en un régimen tipo ruso o chino. Una Venezuela fuerte económicamente, pero unipartidista, autoritaria. Con empresarios invirtiendo y ganando dinero. Abandonando al olvido los folletos marxistas-castristas. Con perdón general, viviendo juntos en una nueva Tierra de Gracia. ¿Estará sobrevolando el Gatopardo sobre Venezuela?
No es lo que dice y quiere Rubio. Lo ha expresado ante el Senado estadounidense. Lo resumo y usted saca sus propias conclusiones.
El objetivo de Washington es triple: evitar el colapso del Estado, neutralizar las amenazas criminales y reinsertar a Venezuela en un orden económico supervisado. Y desmontar el chavismo, ¿para cuándo?El petróleo se usa para impedir el colapso fiscal y social, no para salvar ni legitimar al régimen. Esa nueva economía puede reconfigurar al chavismo.Estados Unidos coopera con Delcy Rodríguez por necesidad operativa, no por legitimidad política ni absolución moral. Que no se le olvide.La presencia estadounidense en Caracas es real, operativa y en terreno, no simbólica ni diplomática de escaparate.. ¿Y la falsa liberación de los presos políticos?La liberación de presos políticos no es un gesto: es una métrica verificable de cumplimiento bajo presión.. No parece que Delcy lo cumpla.La inversión extranjera solo llegará con licencias, seguridad y reglas claras; sin garantías, no hay capital. Exacto, por eso algunas petroleras han dicho que no.En semanas hubo cambios reales porque la presión funcionó: Estados Unidos juzgará por hechos, no por discursos. Los discursos chavistas están sobre los hechos..El uso de la fuerza no es deseable, pero sigue sobre la mesa si la cooperación fracasa.. ¿Cuánto es la medida del fracaso?Finalmente, Rubio sentenció: “Venezuela no vive una transición moral. Vive una transición administrada por poder duro. Quien no entienda eso, está leyendo mal el momento histórico”. Los venezolanos, dentro y fuera, están intentando leer su momento histórico. Por eso, han salido a las calles a presionar al régimen para que liberen realmente a todos los presos políticos. Los estudiantes han vuelto a marchar por la libertad. Están midiendo la capacidad represiva del narcorrégimen. No parece haber disminuido. Los liberados siguen prisioneros en sus casas controladas por cadenas electrónicas y bajo amenazas de volver al calabozo del Helicoide si hablan públicamente. La prensa sigue amordazada.
María Corina Machado (MCM) ha dicho que en unos nueve meses habrá elecciones libres, supervisadas y conteo de votos a mano, nada de maquinitas fraudulentas. Ella tiene más información que nadie y sabrá por qué lo dice. El tiempo es relativo. Cuando se ha soportado a esta dictadura feroz durante 26 años, un mes más de espera parece una eternidad. El pueblo venezolano lleva en el alma una frustración de promesas incumplidas. Demasiados falsos opositores son tan traidores como han sido los chavistas. Ambos deben cargar con sus respectivas culpas y dar cuentas de las mismas. El chavismo no está desmontando ninguna de sus estructuras. Sigue intacto.
Confiar en Rubio y su jefe Trump está bien, no hay más remedio, pero sin la acción y presión del pueblo desde dentro del proceso puede torcerse. Es fundamental que los verdaderos demócratas –7 millones votaron por Edmundo– hablen, salgan y exijan libertad. Esos gritos van a ser escuchados en la Casa Blanca y les pueden hacer caso. Esperar que solo la ayuda económica norteamericana produzca el milagro de desamar al narcorrégimen es quimérica. Y puede convertirse en una trampa para calmar la necesidad de libertad absoluta. Los estómagos agradecidos suelen guardar silencio.
El camino hacia la nueva República necesita estar empedrado de la reactivación económica global, pero también del efectivo y real desarme de la estructura chavista. Sendas paralelas y convergentes en unas elecciones para dar puertas a un constituyente que garantiza una nueva carta magna. Como dejó dicho Francisco de Miranda, “América, espera”; Venezuela, también. El discurso de Marco Rubio en Múnich pone a Europa en su sitio. Ojalá le hagan caso la UE, como Delcy y su banda en Venezuela.
https://www.state.gov/translations/spanish/discurso-del-secretario-de-estado-de-ee-uu-marco-rubio-en-la-conferencia-de-seguridad-de-munich