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Tuesday, June 23, 2026
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    Se acabó la paciencia

    Se Acabó la Fiesta no logró escapar en Aragón. Pero consiguió algo que incomoda al sistema político, casi 18.000 votos y la certeza de que el 3% no es un muro infranqueable.

    Quedarse a unas décimas ya unos cientos de papeletas de entrar en las Cortes no es un fracaso menor. Es un aviso. En España los gobiernos se deciden por márgenes mínimos y cada voto del bloque conservador pesa.

    Esta formación nace del hartazgo de quienes sienten que el Partido Popular ha sido demasiado prudente y que Vox, con los años, pasó de ser ruptura a estructura. Ese votante busca firmeza. No gestos simbólicos, quiere cambios visibles y resultados concretos.

    Subestimar ese casi 3% como una rareza digital sería un error estratégico. En las europeas lograron 3 escaños en Bruselas. Ahora, sin apenas implantación territorial clásica, rozaron la representación autonómica. Existe una base real, no solo ruido en redes.

    El proyecto muestra que su ambición supera el impacto mediático. Profesionales alejados de la política tradicional y el liderazgo activo en campañas como Castilla y León evidencian un intento de implantación concreta. Cuando el descontento se traslada del teclado a la urna, deja de ser un fenómeno efímero y se convierte en actor capaz de alterar equilibrios.

    La cuestión no es si entra o no en una cámara autonómica. Es por qué miles de ciudadanos consideran que merece la pena intentarlo. Parte del país percibe que la alternancia no corrige lo esencial, que la corrupción no se paga y que el Estado falla donde debería actuar con firmeza.

    Castilla y León será la siguiente prueba. Si SALF logra representación, captará votos que hoy van a Vox. Eso tiene impacto en campaña y obliga a los partidos tradicionales a responder, mostrando que hay un electorado real que exige coherencia, firmeza y resultados.

    El votante de centro derecha no es dócil por naturaleza; exige resultados cuando deposita su confianza. Ignorar ese malestar sería caro y contraproducente para quienes se consideran sus aliados naturales.

    SALF no es todavía una fuerza decisiva. Pero es una señal política. Y las señales, cuando se repiten, terminan marcando tendencia.

    En política, el error no suele ser la aparición de un actor nuevo. El error no es comprender por qué surge.

    Pedro Adolfo Morales Vera es economista, abogado, criminólogo, politólogo, historiador, documentalista.