Gil enfatizó que el diálogo y la unidad son pilares fundamentales para superar las dificultades políticas y sociales actuales| Foto @yvangilEl ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores, Yván Gil, se reunió el jueves 12 de febrero con el nuncio apostólico en Venezuela, Monseñor Alberto Ortega Martín, para abordar la importancia de promover la convivencia democrática, el diálogo político y la estabilidad nacional.
Durante la reunión, calificada por la Cancillería como un espacio de intercambio de visiones, Gil destacó la disposición del Ejecutivo de avanzar en procesos de reconciliación interna y consolidar espacios de entendimiento entre los distintos sectores de la sociedad venezolana.
Estas declaraciones fueron difundidas por el propio canciller a través de sus redes oficiales, donde también resaltó la voluntad de fortalecer la paz y proteger el bienestar social.
Nos complace haber recibido al Nuncio Apostólico en Venezuela, Monseñor Alberto Ortega Martín, para dialogar sobre la construcción de la convivencia democrática y protección de la paz en nuestro país. En este encuentro, enfatizamos la importancia de promover el diálogo y la… pic.twitter.com/ROxy2q1qsE
– Yvan Gil (@yvangil) 12 de febrero de 2026 Reconciliación como eje central en la reunión entre Gil y el nuncio apostólicoEn su intervención, Gil enfatizó que el diálogo y la unidad son pilares fundamentales para superar las dificultades políticas y sociales actuales.s. Subrayó además la defensa de la soberanía de los pueblos pacíficos y el respeto al derecho internacional como bases para un orden internacional y justo.
“El encuentro sirvió para reafirmar la importancia de promover el diálogo y la reconciliación, principios que siempre han sido prioritarios para el gobierno”, señaló Gil en sus declaraciones publicadas en redes sociales oficiales.
Por su parte, la Nunciatura Apostólica ha venido desempeñando un papel diplomático activo en Venezuela, manteniendo correspondencia y presencia institucional en diversas instancias oficiales.
nuncio apostólicoYván Gil