Demián Reidel, uno de los principales asesores del presidente Javier Milei, renunció el lunes como presidente de Nucleoeléctrica Argentina SA (NA-SA) después de unas semanas tórridas al frente de la empresa estatal de energía nuclear.
Juan Martín Campos presidirá ahora el consejo de administración y dirigirá la empresa.
La salida de Reidel se produce en medio de una crisis interna por supuestos sobreprecios en los contratos y preguntas sobre irregularidades en la gestión, que incluyeron la suspensión y destitución de dos gerentes clave.
Ya había dimitido de la junta directiva de NA-SA cuando aparecieron en los medios las primeras denuncias sobre presuntos sobreprecios y manipulación de licitaciones.
El físico y economista presentó formalmente su dimisión como presidente de la empresa el lunes al mediodía durante una junta general de accionistas.
Fuentes gubernamentales dijeron que Reidel -un amigo personal de Milei que apoyó su exitosa candidatura presidencial en 2023- podría continuar como asesor del jefe de Estado, cargo que renunció en julio de 2025 para unirse a la junta directiva de la empresa.
La salida de Reidel es un paso en una limpieza más amplia de la cúpula directiva de la empresa. En el directorio sólo permanecerá Diego Chaher, figura cercana al spin doctor Santiago Caputo.
Chaher, que dirige la Agencia para la Transformación de las Empresas Públicas, es visto como un funcionario clave en el proceso de privatización que lleva a cabo la administración.
La renovación del directorio se formalizó en una asamblea de accionistas realizada en el contexto de un cambio en el accionariado de la empresa, que ahora pasó de la cartera de Energía a la Secretaría de Asuntos Nucleares de la mano de Federico Ramos Nápoli, funcionario alineado con Caputo, el poderoso asesor de Milei.
Nuevo tablero
El secretario de Asuntos Nucleares, Ramos Nápoli, oficializó los cambios en una publicación en X, celebrando los nuevos nombramientos.
“Estoy encantado de anunciar que hoy [Monday]”, debido al traspaso de acciones de la Secretaría de Energía a la Secretaría de Asuntos Nucleares, realizamos una asamblea para designar un nuevo Directorio de Nucleoeléctrica Argentina SA cuyo mandato será mantener los más altos estándares de seguridad y operación, completar la incorporación de capital privado y extender la vida de Atucha I”, publicó.
El nuevo directorio está encabezado por Campos, licenciado en bioquímica de la Universidad de Buenos Aires (UBA) con especialidad en seguridad nuclear y reactores. También es expresidente de Dioxitek SA, con una dilatada trayectoria en el sector nuclear.
El vicepresidente será el ingeniero químico Martín Porro, quien también preside la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Porro, especializado en reactores de potencia, formó parte del equipo que activó Atucha II.
Además del único superviviente Chaher, el nuevo directorio también incluye a Diego Garde, ingeniero químico y gerente del sitio Atucha I-II con más de 20 años en la empresa, y Javier Grinspun, designado por la CNEA como su gerente de Asuntos Legales.
Como directores suplentes fueron designados Ignacio Bruera, gerente administrativo de la CNEA, y Juan Cantarelli, gerente de la central nuclear Central Nuclear Embalse.
Luego de la asamblea, la nueva directiva se reunió para ratificar a Fernando Montserrat como gerente general, cargo que venía desempeñando de manera provisional tras la destitución de Marcelo Famá.
Reclamaciones de sobreprecio
La salida de Reidel se produce tras la controversia sobre presuntas irregularidades en una licitación de servicios de limpieza.
Una denuncia interna ante el Comité de Integridad de la empresa advirtió que un contrato propuesto habría implicado un sobreprecio significativo en comparación con los costos históricos y las referencias del mercado.
El caso resultó en la destitución de dos directivos designados bajo su dirección: el gerente general Famá y Hernán Pantuso, gerente de coordinación administrativa.
Otra empresa, Distribón SRL, ya había llevado a los tribunales una licitación de NA-SA, alegando que los requisitos de la licitación parecían orientar la competencia hacia un grupo reducido de postores. Ese caso ahora se investiga en los juzgados federales de Campana.
El primer cargo involucra irregularidades contractuales en una licitación de servicios de limpieza en la central nuclear de Atucha. El gerente de la planta Atucha I-II, Juan Pablo Nolasco Sáenz, advirtió sobre sobreprecios, quejándose también de intentos de reescribir informes técnicos ya presentados y solicitudes para “justificar” ofertas más caras.
El directorio de NA-SA resolvió suspender la licitación y destituir de sus cargos a Famá y Pantuso, ambos designados por Reidel y considerados sus confidentes.
Licitación de software
Reidel también fue acusado por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de aprobar una compra de software por 7 millones de dólares para las plantas que estaba muy sobrevalorada.
Según el análisis del sindicato, el sistema SAP S/4HANA costó significativamente más que las valoraciones típicas del mercado internacional, aunque las cifras varían según el informe.
En base a ello se solicitó la cancelación de dicha compra junto con los servicios de limpieza.
Reidel volvió a ser sospechoso hace dos semanas, cuando registros bancarios publicados en internet indicaron que había saldado deudas personales por 825 millones de pesos en apenas 18 días. Según una investigación del portal de noticias El Disenso, el funcionario logró liquidar pasivos que hasta mediados de enero lo colocaban en una situación de “alto riesgo de insolvencia” dentro del sistema financiero.
Reidel rechazó las acusaciones y afirmó que los fondos que utilizó para cancelar deudas personales fueron obtenidos en operaciones “transparentes” “contenidas en su declaración jurada”. Explicó que había vendido una parte de la propiedad inmobiliaria y la había utilizado para liquidar obligaciones.
Asesor clave
Reidel, físico y economista formado en el Instituto Balseiro, con posgrados en economía en la Universidad de Chicago y Harvard, asumió en abril de 2025 como presidente de Nucleoeléctrica Argentina, luego de fungir como jefe del Consejo Asesor del presidente Javier Milei.
Antes de incorporarse al gobierno, Reidel forjó una carrera en las finanzas internacionales: trabajó en Goldman Sachs, JP Morgan Chase y cofundó un fondo de inversión en Estados Unidos. Estas credenciales lo convirtieron en uno de los asesores económicos más influyentes dentro del círculo presidencial, responsable de articular el vínculo entre la agenda de Milei y los mercados internacionales.
Su gestión de la empresa nuclear, sin embargo, fue controvertida. Más allá de promover la “revolución nuclear” del gobierno -que buscaba integrar la energía nuclear en un desarrollo tecnológico y un plan más amplio de desarrollo de inteligencia artificial- estuvo marcada por acusaciones de compras selectivas, posibles sobreprecios millonarios y una fuerte confrontación con la línea técnica tradicional de la empresa.
Reidel apareció a menudo en los medios de comunicación, apareciendo en los titulares con varias declaraciones públicas poco ortodoxas y controvertidas, incluida la afirmación de que “el único problema de Argentina es que está poblada por argentinos”, un comentario pronunciado en un evento de negocios que le valió críticas de figuras tanto dentro como fuera del partido gobernante.
– TIEMPOS con agencias
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