9.3 C
Buenos Aires
Tuesday, June 16, 2026
More

    Se cumplieron tres meses del gobierno de Rodrigo Paz

    GESTIÓN. A tres meses de iniciado su mandato, el Gobierno de Paz muestra avances en estabilización macroeconómica y reposicionamiento internacional, pero enfrenta desafíos sociales y políticos que pondrán a prueba la sostenibilidad de su proyecto político en el corto plazo. Rodrigo Paz cumplió la jornada de ayer sus primeros tres meses como presidente de Bolivia, en un contexto marcado por una de las crisis económicas más complejas de las últimas décadas, pero dando señales de avance, giros diplomáticos y tensiones políticas internas tras asumir las primeras medidas de ajuste.

    Cuando consideró el mando, el país enfrentaba escasez de combustibles, una fuerte falta de dólares en el sistema financiero formal y una cotización de la divisa estadounidense en el mercado paralelo que llegó a rozar los Bs 20, generando incertidumbre y presión social.

    En poco más de 90 días, el Gobierno exhibe algunos indicadores que muestran un cambio de tendencia. En las últimas semanas, el dólar paralelo se estabilizó en torno a los Bs 9, se modificaron los precios de los combustibles subvencionados y el riesgo país cayó de más de 2.000 puntos —registrados en febrero de 2025— a niveles por debajo de los 600, una reducción que el Ejecutivo asumió a decisiones económicas tomadas en las primeras semanas de gestión.

    “El número de días es lo de menos. Lo importante es la respuesta de la población y la estabilidad económica como bien público”, afirmó el mandatario durante el cierre del aniversario de la Cámara Nacional de Comercio. Paz sostuvo que las medidas aplicadas permitieron cambiar el escenario económico “en seis o siete semanas”, aunque sectores críticos advierten que el ajuste en combustibles tuvo impacto directo en el costo de vida.

    En el plano internacional, uno de los movimientos más significativos fue el acercamiento con Estados Unidos, tras 18 años de relaciones diplomáticas congeladas.

    El Gobierno anunció el restablecimiento de embajadores y la reactivación del vínculo político, luego de reuniones de alto nivel en Washington. El giro marca un cambio respecto a la política exterior de las administraciones anteriores, más alineadas con China, Rusia y Venezuela.