La Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) aclaró este jueves que desde el 2025 hasta el momento ya no prestaba servicios sobre la calidad del combustible y desconoce si se realizó algún control. Esta casa de estudios informó que envió una nota al Gobierno para retomar los trabajos y que se realicen controles de calidad.
“Nuestra universidad ha venido trabajando en investigaciones mediante control de calidad de combustibles desde 2018 hasta noviembre de 2024, momento en el cual han sido cortados los servicios que prestábamos a YPFB. Todo el 2025 desconocemos si se hizo control o si en algún lugar se realizó un análisis; no tenemos ese dato. Sin embargo, queremos volver a retomar ese servicio que dábamos para que la universidad sea el ente que haga el control de la calidad de la gasolina a través de nuestros laboratorios, que están altamente equipados y con personal altamente capacitado”, dijo María Eugenia García, rectora de la UMSA.
Jaime Sánchez, investigador del Instituto de Investigaciones Mecánicas de la UMSA, explicó que durante el tiempo que prestaron servicio sobre la calidad del combustible no se registraron problemas relacionados con la calidad.
“Durante el período que hemos trabajado, el objetivo del trabajo que se realizó fue verificar dos parámetros: primero, la calidad del combustible y, además, el impacto que tenía la presencia de alcohol anhidro en la emisión de proporciones en diferentes tipos de gasolina. Durante los seis años que hicimos estudios, todos fueron documentados; no se presentó ningún problema y se tuvo el seguimiento adecuado”, puntualizó Sánchez.
Entretanto, el experto explicó que el control de la calidad del combustible no depende de la falta de normativa, sino de la correcta aplicación de procedimientos técnicos a lo largo de toda la cadena de custodia. “Cuando se tiene un sistema de gestión de calidad de clase mundial, que es tipo ISO 9000, entonces el productor establece de acuerdo a la normativa los tiempos, las frecuencias, los volúmenes muestrales y todos los parámetros de estudios de laboratorio”, afirmó.
Sánchez detalló que el control debe realizarse por lote y en distintas etapas. “Si se va a llenar un tanque, a ese tanque se le toma una muestra, como se hace en cualquier industria, se realiza el análisis y se da la conformidad para todo el lote”, explicó, agregando que también se debe verificar la limpieza de cisternas y depósitos de los surtidores.
Además, advirtió que la certificación de calidad debe abarcar todo el proceso de transporte y almacenamiento. “Toda esa cadena de custodia tiene que ser verificada por alguien específicamente designado por la normativa. Las instituciones no se equivocan, a veces se equivocan las personas”, mencionó.
Ante este tema, la rectora informó que envió una nota al Ministerio de Hidrocarburos solicitando retomar actividades. García mencionó que se tenía previsto un encuentro con el ministro el 10 de febrero, pero este fue postergado sin fecha.
“Estamos a la espera de la respuesta a la nota que envió la universidad para reunirnos con el ministro y expresarle la disposición de la universidad para aportar al Estado en el control de la calidad del combustible y poder coadyuvar tanto con situaciones gubernamentales como institucionales en general”.
Fuente: Urgentebo