En los meses anteriores y posteriores a las elecciones de julio de 2024, Machado participó en manifestaciones a lo largo del país. AFP vía Getty ImagesDespués de un historial de Intentos fallidos en los 26 años del chavismo.la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguezllamó a un “verdadero diálogo político” en el país, que, de celebrarse, encontrará a una oposición con varios líderes encarcelados, en el exilio o marginados de los espacios de debate.
Rodríguez, quien juró al cargo dos días después de la operación militar estadounidense en la que fue capturada Nicolás Maduroformuló la propuesta al presentar el Programa para la convivencia y la pazcoordinado por el Ministro de Cultura, Ernesto Villegas.y conformado, en su mayoría, por funcionarios y personalidades alineadas al chavismo.
La mandataria encargada planteó que se incluye tanto a sectores políticos “coincidentes” como “divergentes”. Pero, ¿puede la oposición participar en esta nueva instancia?
A continuación, algunas claves para entender. ¿En qué contexto se propone el nuevo diálogo político?.
Machado y González, fuera de VenezuelaLos líderes de la oposición mayoritaria, María Corina Machado y Edmundo González Urrutiapermanecer fuera de venezuela.
González Urrutia se exilió en septiembre de 2024 en Españaluego de un período de Protestas que dejaron más de 2.400 personas detenidas.según la Fiscalía, tras las presidenciales del 28 de julioen las que la oposición reclamó su triunfo sobre maduro.
Por su parte, Machado salió del país en diciembre pasadotras una vez meses en la clandestinidadpara recibir el Premio Nobel de la Paz en Oslo. Su prometido retorno a Caracas es incierto.
La líder opositora, que ha visitado varios países e incluso se reunió con el presidente estadounidense, Donald Trumpen la Casa Blancaha quedado al margen de la nueva relación bilateral con EE.UU.
Aunque Trump ha reconocido su papel, por ahora ha apostado por Delcy Rodrigueza quien exigió “acceso total” al petróleo venezolano y ha afirmado que está “demostrando un liderazgo muy fuerte”.
Colaboradores cercanos de Machado, como su abogado Perkins Rocha el exdiputado Juan Pablo Guanipasiguen detenidospese a que el Gobierno encargado inició el 8 de enero un proceso de excarcelaciones de presos políticos.
Es así que, con buena parte de su equipo cercano preso o en el exiliono parece haber condiciones para que la opositora regresa y asuma libremente su liderazgo.
El PUD no ve democraciaLa Plataforma Unitaria Democrática (PUD)la principal coalición de la oposición en Venezuela, afirmó en un comunicado que “la democracia no ha sido restituida” en el país.
Pese a que Machado no forma parte de esa alianza, la PUD reconoce su liderazgotras su victoria en las primarias de 2023.
La posición oficial de este sector ha sido la de no reconocer al gobierno chavista como legítimoni con Maduro —cuya reelección fue declarada por un ente electoral controlado por el chavismo— ni ahora con Rodríguez al frente del Ejecutivo.
La PUD estima que todavía quedan unos 835 presos politicos en el país, tras las excarcelaciones recientes.
Minoría en el Parlamentoel 5 de eneroel mismo día en que se juramentó Delcy Rodriguezel Parlamento instaló su primer período legislativo con presencia opositora en una década.
La disidencia en la Asamblea Nacional (AN) está encabezada por Henrique Capriles y stalin gonzález.
Esta fracción, denominada “Libertad”iniciado con tropiezos: en la primera sesión, donde se aprobaron tres proyectos de leyentre ellos la reforma de hidrocarburoslos oponentes salvaron su voto al denunciar que recibieron los textos con pocas horas de anticipación.
Los “alacranes”Entre los diputados que se autodefinen como opositores están los llamados “alacranes”a quienes la oposición mayoritaria considera colaboracionistas del gobierno.
Este grupo, en el que destacan. Bernabé Gutiérrez, Timoteo Zambrano, Luis Parra y José Britomantiene posiciones favorables al chavismo.
Mientras tanto, otros sectores no alineados con Machado, incluidos representantes de la sociedad civilhan pedido un “gran acuerdo nacional”.
Sin embargo, estos grupos no son figuras tradicionales de liderazgo del electoral recientelo que pone en duda su peso y representatividad política en un eventual diálogo.
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