Puntos clave Las exportaciones mineras alcanzaron un récord de 6.037 millones de dólares en 2025, lideradas por el oro y una creciente base de litio. Un repunte mundial del oro hizo el trabajo pesado, mientras que la nueva producción de litio mantuvo los volúmenes aumentando a pesar de las oscilaciones de precios. Los incentivos favorables a los inversores bajo el esquema RIGI están tratando de convertir un aumento de ingresos en una larga cartera de proyectos. Argentina terminó 2025 con el año de exportaciones mineras más fuerte de su historia, un hito que importa menos como titular que como prueba de si el país finalmente puede convertir la geología en ganancias estables en divisas a largo plazo.
Los datos oficiales muestran que las exportaciones mineras alcanzaron los 6.037 millones de dólares en 2025, un 29,2% más que en 2024. Los minerales metálicos representaron 4.948 millones de dólares, o el 82% del total.
Sólo el oro aportó 4.078 millones de dólares, también un récord. Las exportaciones de litio totalizaron 905 millones de dólares, equivalente al 15%, mientras que el resto de minerales combinados ascendieron a 184 millones de dólares.
El récord de exportaciones mineras de Argentina indica un nuevo motor del dólar, si se mantienen las reglas. (Foto reproducción de Internet) El contexto global explica gran parte del salto. El oro subió alrededor de un 65% en 2025, uno de sus mejores desempeños anuales en décadas. Ese tipo de movimiento de precios puede aumentar rápidamente los ingresos por exportaciones, incluso sin cambios dramáticos en la producción.
La historia del litio es más industrial. El gobierno de Argentina atribuye la puesta en marcha de cuatro proyectos de litio entre 2024 y 2025, lo que elevará a siete el número de minas productoras de litio en el país.
El pivote minero argentino: incentivos e infraestructura Esa expansión ayudó a compensar un entorno difícil de precios para el litio, donde los ingresos dependen más del volumen, los costos y las condiciones de financiamiento. La política es la bisagra entre un buen año y un auge duradero.
La administración Milei está promoviendo el régimen de incentivos a la inversión RIGI, que ofrece beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios para proyectos calificados de más de 200 millones de dólares.
Los primeros resultados son reveladores. Los principales planes incluyen la expansión del litio en Rincón de Rio Tinto, valorada en 2.724 millones de dólares, junto con grandes proyectos de cobre y metales preciosos que se encuentran en vías de aprobación provincial y federal.
Para los mercados internacionales, el ángulo estratégico es simple: Argentina necesita dólares y la minería puede proporcionárselos. Los destinos de exportación subrayan lo que está en juego, con China, Suiza y Estados Unidos entre los compradores clave de diferentes minerales y cadenas de valor.
Los riesgos son igualmente claros. Los permisos, las limitaciones de agua y el consentimiento de la comunidad pueden retrasar los proyectos. Lo mismo puede ocurrir con cualquier retorno a controles impredecibles.
El historial de Argentina demuestra que el sector puede crecer cuando los precios y las reglas se alinean. La siguiente pregunta es si las reglas seguirán siendo creíbles el tiempo suficiente para que sigan los megaproyectos de cobre y litio.