Las autoridades del sur de Argentina han evacuado a unos 3.000 turistas de un distrito patagónico escasamente poblado y devastado por incendios forestales durante días, dijeron funcionarios el miércoles.
Miles de hectáreas de bosque han sido devoradas por el fuego desde el lunes en una parte de Argentina que aún se recupera un año después de sus peores incendios forestales en tres décadas.
Cientos de bomberos, apoyados por helicópteros y seis aviones lanzadores de agua, trabajaban para contener las llamas avivadas por las altas temperaturas, los fuertes vientos y las graves condiciones de sequía.
“Evacuamos a más de 3.000 turistas” del balneario lacustre de Puerto Patriada, al norte del lago Epuyén, junto con unas decenas de residentes permanentes, dijo el miércoles el gobernador de la provincia de Chubut, Ignacio Torres.
No dijo de dónde eran los visitantes.
Los incendios comenzaron el lunes cerca del pueblo andino, donde viven unos 50 residentes permanentes. A las pocas horas se propagó rápidamente debido a las condiciones climáticas secas y los fuertes vientos.
“Está avanzando a pasos agigantados”, afirmó Belén Moreno, una diseñadora de ropa de 39 años que vive con su familia a pocos kilómetros de Puerto Patriada.
“Llevamos varios años teniendo incendios en esta época del año, por lo que en cuanto vemos humo en el cielo todos empezamos a prestar atención”, dijo Moreno.
Intención
Torres dijo que al menos uno de los incendios fue resultado de un incendio provocado. “Los desgraciados que iniciaron el incendio terminarán en prisión”, declaró el gobernador, anunciando una recompensa de 50 millones de pesos (unos 33.000 dólares) por información sobre los culpables.
El incendio “fue iniciado con acelerante o gasolina, lo que indica que alguien provocó el incendio deliberadamente”, dijo el fiscal Carlos Díaz Mayer.
Además de Chubut, los incendios también azotan las provincias de Neuquén, Santa Cruz y Río Negro, así como el sur de la provincia de Buenos Aires, según la Agencia Federal de Emergencias.
Según la agencia, los focos activos están afectando a más de 500 hectáreas de terreno, y otras 3.000 hectáreas están clasificadas como “incendios contenidos”.
El Servicio Nacional de Manejo de Incendios ha emitido alerta roja en ocho provincias del centro y sur del país.
Casi 32.000 hectáreas –un área dos veces mayor que Bruselas– fueron quemadas en la Patagonia argentina en enero y febrero del año pasado, el pico del verano del hemisferio sur.
“El área incinerada se cuadruplicó respecto a la temporada anterior, lo que convierte a estos, por su enorme escala e impacto, en los peores incendios forestales de las últimas tres décadas en la región”, dijo a la agencia de noticias AFP Hernán Giardini, coordinador del Programa Forestal de Greenpeace Argentina.
Giardini dijo que los recortes realizados por el gobierno del presidente Javier Milei en la Administración de Parques Nacionales, que concentra alrededor del 30 por ciento de los bosques de los Andes patagónicos, habían afectado los esfuerzos de extinción de incendios.
“Sus bomberos sólo cuentan con 400 cuando deberían ser al menos 700 para cubrir los casi cinco millones de hectáreas bajo su jurisdicción y ayudar a las provincias cuando sean convocadas”, afirmó el activista.
– TIEMPOS/AFP
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