Incluso cuando el mundo parece confuso, hay una quietud que no se puede tocar.
Está dentro de ti. Y ahí es donde todo puede volver a unirse.
Cada alma que elige la bondad, incluso en los días más difíciles, está sembrando equilibrio en un suelo que aún no ve la cosecha. No se pierde nada. Cada acto sincero deja una huella silenciosa que se expande más allá de lo que puedes medir.
No hay que demostrar nada, ni correr para ser tan bueno como alguien o algo. Tu presencia, tal como es, es valiosa. Tu sentimiento es una brújula, no un obstáculo. Escuche esto con respeto.
Cuando la duda se acumule, vuelva a respirar. Cuando el miedo se enfrenta al rostro, regresa al corazón. Existe un conocimiento antiguo que no necesita palabras, sólo espacio para emerger.
Camine con gentileza a través de este tiempo de cambio.
Sea amable consigo mismo a medida que aprende.
La vida no te pone a prueba: te acompaña.
Y en este entorno, ustedes reciben un profundo apoyo.
Sobre el autor: Susan Callupé
Cuéntanos algo sobre ti.