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Tuesday, June 23, 2026
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    Navidad entre el amor y el amar

    Y los días se volvieron más cortos y las noches más largas, no solo por el largo invierno y el frío que ahora ha llegado hasta lo más profundo de mis sábanas en el medio de tu ausencia; sino porque al no poder escuchar nuevamente tu sonrisa, soterrada con el brillo de tus clisos, también mi voz se ha apianado en una secuencia de capítulos interminables. Entonces, sin importar dónde estamos, y sea cuál sea la distancia que nos separa, llega el conticinio para ambos; con la diferencia que mientras tú duermes; yo sigo pensando en ti, como ese deuteragonista que siempre he marcado en las páginas de nuestra alterada historia de verano del amor y del amar.

    Así al ver el picoteo de los cuervos y los saltos de las ardillas de pelaje oscuro en el medio de los jardines con unos densos árboles, mi mente se retrotrae hacia lo que fue el oxímoron de aquellos paisajes del Caribe de esos inolvidables tiempos junto a ti; cuyo preámbulo de besos y caricias terminaban donde el verano y el calor de cada día, solo eran sofocados por el invierno del sudor que destilaban nuestros pieles, mientras exaltados y agitados, ambos terminábamos exhaustos sin importar si era de día o de noche; porque allí solo tú eras la protagonista del amor y del amar.

    Es cierto que el tiempo de nuestras vivencias me convirtió en hablista; pero fuiste tú, cuando en el medio de ese decurso permitías que ese exceso de palabras que fueron aumentando mis pensamientos, quedaran hipnotizadas en afasia cada vez que mi boca se inundaba de las maravillas que destilaba tu ecuador; porque allí podía descubrir como se unían la sima de tus pasiones y la cima de tus sensaciones, que alcanzaban un éxtasis de incontables vibraciones que me hacían multiplicar toda esa semántica de libertad apasionada, cuando tus manos en el máximo instante que mi boca consumía todos los espacios de tu oxigonio, se adueñaban con fuerza de mi pelo, para transmitirme todos los sentimientos ineluctables que nos convertía en una infrangible unión de nuestras pieles de ese amor y de ese amor.

    No pretendo ser un liróforo; pero cómo podré vivir esta Navidad, sin que mis manos puedan volver a dirimir esos días en que mis sentimientos impregnados de tanta pasión pudieron recorrer aquella línea mágica que dividía tus hemisferios del sur convertidos en perfectas geometrías, y que también aparecían en tu norte mostrando las dimensiones de cada ocal de tu belleza que también dividía cada planicie de tus cauces. Era sencillo. Porque entre nosotros no existían primavera, verano, otoño o invierno; solo vivíamos el ágora de nuestra naturaleza humana entre el amor y el amar.

    ¿Es posible una nochebuena más en mi vida sin que estés a mi lado? No quiero seguir buscando respuestas, porque ellas se esconden entre la paronomasia del amor y el amar, que a pesar de tener significados tan cercanos; ha sido la geografía de un invierno y un verano, que nos ha colocado con una gran distancia; porque aunque existe un gran amor entre nosotros, tal vez más nunca podremos amarnos; y eso nos lleva hacia una inexplicable catáfora; hacia un erotema; porque jamás encontraré la morfología para intentar comprender la Navidad de este presente y cualquier Navidad del futuro bajo el manto de tu ausencia física. Es sencillo. Nuestra historia terminó convertida en un laconismo, aunque intento expresar todas las palabras que pueda extraer del alma para escribir sobre el amor y el amar.

    A veces no es posible entender el destino, cuando las separaciones son adversas ante ese propio destino que nunca nos explicó por qué tuvimos que tomar rumbos distintos. El amor y el amar no son compatibles entre nosotros, ni siquiera son complementarios ante la distancia porque mientras nuestro amor lo tenemos en lo más profundo de nuestros sentimientos, el amar lo dejamos impregnado en nuestras pieles, y eso en tiempos de Navidad de invierno y verano terminó llevando nuestros espacios vividos hacia una catacresis de nuestro amor, de nuestro amar.

    Solo me queda encontrar en este invierno que entre el amor y el amar, y el amar y el amor no es una simple anástrofe para ambos; porque siempre tendré en mi amor por ti, el amar que jamás será borrado de mi piel. Navidad entre el amor y el amar.

    @vivassantanaj_