Ante el reciente caso en el que un estudiante de una unidad educativa del Plan Tres Mil de la capital cruceña, fue expulsado por agresiones a un compañero y que además encontró armas blancas en su mochila, padres de familia se pronunciaron pidiendo que se reactivara el plan mochila segura. Sin embargo, desde la Dirección Departamental de Educación (DDE) descartaron ejecutar este operativo.
Nelson Alcocer director departamental, indicó a la Red Uno que no pueden llevar a cabo dicho plan porque va contra uno de los derechos fundamentales de los estudiantes, el cual es su privacidad. Asimismo, señaló que hace unos años, la Defensoría del Pueblo fue quien motivó a que ya no se aplique este operativo en los colegios, por lo que el Ministerio de Educación emitió un instructivo suspendiendo este programa de las unidades educativas.
De igual forma, Alcocer indicó que están dispuestos a coordinar con los padres de familia para realizar revisiones paulatinas, con la finalidad de que no se vulnere el derecho de ningún menor, siendo algo que requiere organización.
PIDEN A PADRES VIGILAR PERTENENCIAS DE SUS HIJOS
Raúl Fernando Yabeta, jefe de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia señaló que, si bien la aplicación del plan mochila segura es un tema que está siendo analizado por diferentes instituciones, estas no pueden sustituir la autoridad paterna. Por lo que hizo un llamado a los padres de familia para vigilar y estar al pendiente de los objetos que portan sus hijos.
“Ninguna institución puede suplantar la autoridad paterna, como padres tenemos la necesidad de vigilar y cuidar a nuestros niños, ver la mochila, qué está llevando, los padres no necesitan ningún permiso para poder revisar, para poder llamar la atención y poder corregir a sus hijos. Ellos tienen toda la autoridad para poder hacerlo, llamamos a los padres a que hagan esta revisión”, dijo.
CASO MENOR AGRESOR
En un colegio del Plan Tres Mil, un estudiante fue encontrado en posesión de armas blancas, por lo que fue expulsado del mismo. Según el relato de la madre del agredido, el estudiante sufría hostigamientos por no consumir sustancias ilícitas.
Es así que, desde la Defensoría de la Niñez, le realizaron pruebas psicosociales para determinar otra sanción a parte de la expulsión, ya que está en edad de ser imputado.