SALUD. El Sedes de Santa Cruz confirmó que el paciente procedente del Tipnis, falleció por rabia humana. Se sabe que la misma estuvo en contacto con un cachorro no vacunado. Se aplicarán medidas de profilaxis al médico personal que estuvo en contacto en Santa Cruz con la paciente. El Servicio Departamental de Salud (Sedes) confirmó un caso positivo de rabia humana en una joven de 24 años procedente del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis). El paciente falleció antes de llegar a Cochabamba y sus antecedentes indican que habría estado en contacto con un cachorro infectado.
El jefe de Epidemiología del Sedes, Carlos Hurtado, informó que la paciente fue reportada como caso sospechoso y el Laboratorio Nacional de Referencia Inlasa confirmó la muerte a causa de rabia humana tras los análisis pertinentes.
Asimismo, se conoce que la joven realizó prácticas médicas en la comunidad de Baricuaré del Torno, donde tuvo contacto con un cachorro de tres meses, animal que también interactuó con otras personas de la zona.
“La paciente falleció 48 kilómetros antes de llegar a la ciudad de Cochabamba, se tomó todas las muestras de laboratorio necesarias y se coordinó con el Ministerio de Salud y el Sedes Cochabamba para realizar las pruebas que permitieran confirmar o descartar el diagnóstico”, explicó Hurtado, a tiempo de enfatizar que se activaron las acciones de respuesta para contener el brote, incluyendo el tratamiento profiláctico de unas diez personas que estuvieron en contacto con la paciente.
“Lo que viene ahora es hacer una investigación de todas las personas que tuvieron contacto en la clínica sin haber cumplido las medidas de autocuidado y bioseguridad, porque hay una probabilidad de que se puedan contagiar a través de la saliva entre la persona enferma y las personas que no utilizan las medidas de seguridad”, dijo.
Por último, el epidemiólogo indicó que es importante reflexionar sobre la importancia de vacunar a las mascotas cada vez que haya campaña porque la rabia es letal tanto en los animalitos como en los seres humanos. A esto, detalló que el tratamiento antirrábico comprende un esquema de siete dosis continuas y tres refuerzos.
“El equipo del Sedes realiza vigilancia y control en la clínica donde fue atendida y continúa la investigación epidemiológica en el lugar de origen”, aseveró Hurtado.
ABI