Un día antes de visitar —el 1 de julio— a José Balcázar, entonces jefe de Estado, el excandidato presidencial Roberto Sanchez ya había decidido integrarse al nuevo Congreso como asesor 1 de la bancada de Juntos por el Perú Tras su derrota frente a Keiko Fujimori en la segunda vuelta presidencial, reveló una fuente del grupo político.
La decisión fue comunicada a un reducido número de integrantes del partido, quienes fueron informados de que asumiría ese cargo, cuya remuneración oscila entre S/ 11.500 y S/ 12.562. Lo que todavía no estaba definido era si desempeñaría esa función en la Cámara de Diputados o en el Senado.
A partir de entonces, al interior de JP comenzó a tomar fuerza la idea de que lo más conveniente era que se desempeñara en la Cámara de Diputados para que “entrene” a los nuevos integrantes del Palacio Legislativo. Esa versión coincidió con lo señalado a El Comercio por Ernesto Zunini, vocero de los diputados. Consultado al respecto, señaló: “Desearíamos que guíamos a la Cámara de Diputados porque es nueva”.
Aunque evitó adelantar una decisión, Zunini explicó que este miércoles se definiría en cuál de las dos cámaras Sánchez asumiría la labor de asesor.
En paralelo, una fuente de Juntos por el Perú sostuvo que el excandidato presidencial debía incorporarse al Senado debido a su experiencia parlamentaria y porque “no está como para enseñar a los nuevos”.
Saúl Armacanqui, vocero alterno de Juntos por el Perú en la Cámara del Senado, dijo a este Diario que es una posibilidad que Sánchez vaya a la Cámara Alta. Sin embargo, dejó claro que es una decisión del propio excandidato presidencial.
“Él es quien tiene que definir si va a la Cámara de Diputados o Senadores. Él tiene varias opciones para elegir y va a saber decidir en este momento. Que vaya (a Senadores) es una posibilidad y seguramente en la próxima reunión que tengamos nos pronunciaremos al respecto. Varios tendrán su punto de vista, su opinión y yo en su momento lo manifestaré”, añadió.
Lo cierto es que, hasta la tarde del miércoles, la incorporación de Sánchez como asesor del Congreso era prácticamente un hecho. Solo faltaba formalizarla mediante la firma del contrato que estableciera en cuál de las dos cámaras prestaría sus servicios.
Hasta el cierre de este informe, la incertidumbre dentro de Juntos por el Perú no solo giraba sobre el destino de Sánchez. También estaba pendiente la definición de qué otros cuadros del partido se incorporarían al nuevo Parlamento.
De acuerdo con fuentes de Juntos por el Perú, el exministro y abogado de Pedro Castillo, Walter Ayala, también sería incorporado al equipo de asesores del Senado.
Según la fuente cercana a Sánchez, la conformación del personal de confianza del grupo político todavía estaba en evaluación. “Ahora están viendo quiénes van a integrar la plana del personal porque no todos entrarán. Solo los que son de confianza de Sánchez y Castillo. Y de que Sánchez vaya como asesor es evidente, eso es evidente”, agregó.
De incorporarse como asesor 1 del Congreso bicameral, además de recibir una remuneración mensual de entre S/ 11.500 y S/ 12.562, Sánchez percibiría S/ 2.000 por concepto de movilidad y refrigeradores, así como otros S/ 2.700 por bono sindical. En conjunto, estos beneficios sumarían S/ 4,700 adicionales a su sueldo.
También existen otros beneficios como los bonos por escolaridad que es una remuneración completa y vestimenta que alcanza los S/ 2.000.
En total, sus ingresos mensuales oscilarían entre S/ 16.200 y S/ 17.262. En un año, ello representaría hasta S/ 225.344, sin considerar los bonos extraordinarios de mitad y fin de año.
Este Diario intentó comunicarse en múltiples oportunidades con Roberto Sánchez para conocer su versión, pero al cierre de esta nota no obtuvimos respuesta alguna.
Le dejamos varios mensajes de WhatsApp.
—¿De qué se encargaría el futuro asesor?—
Para entender cuál sería el papel de Roberto Sánchez dentro del Parlamento, El Comercio consultó al alcalde exoficial del Congreso José Cevasco, quien explicó que la función principal de un asesor de bancada es acompañar al portavoz del grupo parlamentario y servir como articulador entre sus integrantes.
Según indicó, se trata de un cargo con un fuerte componente de coordinación política y de apoyo en la toma de decisiones de la bancada.
“Dará una evaluación política a los proyectos de ley porque la elaboración de los proyectos la hace cada legislador y luego la lleva a la bancada para aprobarlo o desaprobarlo”, agregó.
Cevasco señaló, además, que la influencia del asesor trasciende las funciones administrativas del cargo y se refleja en la conducción política del grupo parlamentario. En ese sentido, demostró que, en el caso de Sánchez, su papel sería determinante en la orientación de la bancada.
De otro lado, afirmó que “es una formalidad, porque en realidad él controlaría su bancada desde el cargo de asesor. Formalmente no hay un clasificador de cargo pero los rasgos son esos y también funge de asesor político”.