Diversos centros educativos en Estados Unidos iniciarán el próximo año lectivo implementando una inédita medida de seguridad: el despliegue de drones equipados con dispositivos de gel de pimienta, luces estroboscópicas y sirenas de alta intensidad.
La iniciativa tiene como propósito desorientar e incapacitar a potenciales tiradores activos en cuestión de segundos.
Denominados bajo el programa “Campus Guardian Angel”, estos dispositivos representan la primera incursión de tecnología de combate aéreo no tripulado diseñado específicamente para recintos escolares en el país.
La flota se encuentra alojada en bases de carga tácticas distribuidas dentro de las propias instalaciones y está concebida para volar por pasillos e irrumpir en aulas por delante de las patrullas policiales, sirviendo como punta de lanza durante los momentos iniciales de una emergencia.
Pilotaje a distancia y fuerza de impactoLos drones pueden desplazarse a través de los pasillos a velocidades de hasta 80 kilómetros por hora —alcanzando velocidades mayores en exteriores— guiados en tiempo real por pilotos especializados desde la sede de la empresa desarrolladora, Mithril Defense, ubicada en Austin (Texas).
El objetivo técnico de la firma es ubicar y encarar a cualquier agresor armado en un lapso máximo de 15 segundos después de la activación de la alarma.
El sistema cuenta con un protocolo de contención progresiva.
Además de desorientar al atacante mediante estímulos visuales y auditivos o la descarga de sustancias irritantes, los drones están capacitados para actuar como proyectiles cinéticos de último recurso, impactando directamente contra el agresor a velocidades que pueden alcanzar los 100 kilómetros por hora para provocar su neutralización física.
Financiamiento estatal frente a fondos privadosEl esquema de financiamiento del programa varía según la jurisdicción:
Georgia y Florida: El despliegue cuenta con respaldo económico directo de las arcas estatales. Florida, por ejemplo, ha integrado el sistema en varios distritos escolares con apoyo del gobierno estatal, mientras que Georgia asignó partidas presupuestarias específicas para su prueba piloto.
Colorado: La prueba se llevará a cabo en el centro John Adams Academy financiada de forma privada, luego de que las autoridades del condado declinarán aportar la partida inicial de 200.000 dólares destinada al proyecto.
Luisiana: El poder legislativo estatal aprobó una norma para evaluar el rendimiento de los drones en cuatro instituciones públicas.
El trasfondo de la violencia armada en las aulasLa implementación de estas medidas drásticas responde a la persistente tragedia de los tiroteos escolares en el país.
Eventos históricos como la masacre de Columbine (Colorado, 1999) y la tragedia de Parkland (Florida, 2018) sentaron precedentes de alta mortalidad en la opinión pública.
Más recientemente, en Winder (Georgia), un ataque armado en 2024 dejó cuatro muertos; su perpetrador, Colt Gray (de 16 años), fue condenado este martes a cadena perpetua sin derecho a libertad condicional.
Según registros de la base de datos especializada K-12 School Shooting Database, en lo que va de año se han contabilizado 102 incidentes con armas de fuego en recintos educativos estadounidenses.
A pesar de la cifra, los registros reflejan un descenso en comparación con el pico máximo de 352 casos documentados durante el año 2023.