15.5 C
Buenos Aires
Saturday, July 25, 2026
More

    El dólar flotante de Bolivia supera los 11 bolivianos a medida que se acerca el acuerdo con el FMI

    Mercados de divisas de Bolivia

    Hechos clave

    —Tasa de hito. La tasa flotante del dólar de Bolivia se debilitó a más de 11 bolivianos por dólar estadounidense, un nuevo mínimo desde que terminó la vinculación.

    —Peg abandonado. El gobierno puso fin a un tipo de cambio fijo a 15 años a finales de junio de 2026 mediante la Resolución Ministerial 245.

    —Programa del FMI. El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, dijo el 22 de julio que Bolivia está a días de alcanzar un acuerdo de entre 2.500 y 2.800 millones de dólares.

    —Se reconstruyen las reservas. Más de la mitad de los fondos del FMI están destinados a reponer las agotadas reservas de divisas del banco central.

    —Riesgo de inflación. Un boliviano más débil encarece el combustible, los alimentos y los bienes intermedios importados para los hogares bolivianos.

    El tipo de cambio flotante del dólar de Bolivia superó los 11 bolivianos por dólar estadounidense, extendiendo el ajuste de la moneda desde que terminó la vinculación y llegando justo cuando La Paz dijo que estaba a días de sellar un paquete de financiamiento del FMI de entre 2.500 y 2.800 millones de dólares.

    El dólar flotante de Bolivia supera los 11 bolivianos a medida que se acerca el acuerdo con el FMI. (Foto reproducción de internet)Referencia única

    Inteligencia de la empresa

    Todas las empresas que cotizan en bolsa en América Latina: finanzas, propiedad y estructura de más de 1450 empresas en 26 bolsas, en un solo lugar.

    Navegar por el directorio →

    El fin de la vinculación con el dólar a 15 años Durante aproximadamente una década y media, Bolivia mantuvo un tipo de cambio fijo de facto de entre 6,86 y 6,96 bolivianos por dólar estadounidense. El Fondo Monetario Internacional advirtió repetidamente que esta vinculación se había vuelto insostenible a medida que las reservas de los bancos centrales disminuían y los desequilibrios externos crecían.

    A finales de junio de 2026, el gobierno del presidente Luis Arce puso fin a la vinculación mediante la Resolución Ministerial 245, pasando a un régimen de flotación gestionada flexible. El tipo flotante de apertura se fijó cerca de 9,73 bolivianos por dólar el 29 de junio, lo que representa una devaluación de aproximadamente el 40 por ciento con respecto al antiguo nivel oficial.

    Por qué el dólar flotante de Bolivia se rompió el 11 El boliviano ha seguido perdiendo terreno desde que comenzó la flotación mientras los mercados pusieron a prueba el nuevo régimen y valoraron las bajas reservas junto con el riesgo político. Incluso antes de la flotación formal, el banco central ya había estado utilizando una tasa de referencia más débil, cercana a 9,9 a 10 bolivianos por dólar en la mayoría de las transacciones.

    Según las nuevas reglas, el banco central calcula una tasa de referencia diaria a partir de las transacciones bancarias y permite sólo un pequeño margen sobre ella. Por lo tanto, una cotización oficial superior a 11 indica una revaloración amplia del mercado en lugar de un cambio administrativo puntual, y sugiere una convergencia hacia un nivel de equilibrio del mercado después de que el tipo de cambio paralelo en la calle se había negociado previamente cerca de 20 bolivianos por dólar en el pico de la crisis.

    El acuerdo con el FMI toma forma La flotación está estrechamente ligada a un programa del FMI que se ha estado negociando durante meses. La consulta del Artículo IV del Fondo de 2025 pidió explícitamente una mayor flexibilidad del tipo de cambio y un realineamiento de lo que describió como un boliviano sobrevaluado.

    El 22 de julio, el ministro de Economía, Gabriel Espinoza, dijo a los periodistas que Bolivia está a sólo unos días de un acuerdo con el FMI por un valor de entre 2.500 y 2.800 millones de dólares. Más de la mitad de esos fondos se destinarían a reconstruir las reservas de divisas del banco central, que han quedado gravemente agotadas tras años de defender la antigua vinculación.

    Los mercados lideran el programa Los inversores y el FMI consideraban que pasar a un tipo de cambio único flexible y permitir que la moneda se ajustara eran condiciones previas clave para cualquier programa de financiación. La Paz ha planteado la flotación como una decisión soberana, pero se alinea claramente con las recomendaciones del Fondo y con lo que esperaban los mercados antes de que se pudiera cerrar un acuerdo.

    Un boliviano por encima de 11 por dólar sugiere que los mercados están liderando el programa del FMI, descontando el dolor a corto plazo por el riesgo de devaluación e inflación ahora en anticipación de una inyección de reservas posterior y un ancla de política una vez que lleguen los fondos. Las conversaciones iniciales habían propuesto un paquete mayor, de entre 3.000 y 3.300 millones de dólares, y la cifra final indicará cuánto ajuste fiscal y monetario se ha comprometido a realizar el gobierno.

    Lo que significa para Bolivia un boliviano más débil El combustible, los alimentos y los bienes intermedios importados se vuelven más caros en términos de moneda local a medida que el boliviano se debilita, lo que ejerce una presión al alza sobre la inflación y los presupuestos de los hogares. Esta preocupación es especialmente aguda después de los recortes anteriores a los subsidios a los combustibles que ya habían afectado los costos de vida de muchos bolivianos.

    Las deudas públicas y privadas denominadas en dólares también se vuelven más caras en términos bolivianos, aunque los fondos del FMI ayudarían al gobierno a cumplir con sus obligaciones externas a corto plazo. En el lado positivo, un boliviano más débil mejora la competitividad de los precios de las exportaciones no relacionadas con productos básicos y del turismo, lo que es una de las razones por las que el FMI respaldó una mayor flexibilidad.

    La cuerda floja política y social Los sindicatos y los movimientos sociales ya han protestado tanto contra la flotación como contra cualquier posible acuerdo con el FMI, por temor a las medidas de austeridad que podrían seguir. Las huelgas y los bloqueos de carreteras durante 2026 han demostrado cuán frágil sigue siendo el entorno político en torno a estas reformas.

    Para los inversores y expatriados que observan a Bolivia, las próximas semanas serán decisivas. El acuerdo final con el FMI revelará la profundidad del compromiso del gobierno con la estabilización, mientras que la trayectoria del boliviano pondrá a prueba si el nuevo régimen flotante puede encontrar un equilibrio duradero sin desencadenar una nueva espiral inflacionaria.

    Preguntas frecuentes ¿Por qué Bolivia abandonó su vinculación fija con el dólar? El gobierno puso fin a la vinculación a 15 años en junio de 2026 porque las reservas agotadas del banco central hacían imposible defenderla. El FMI había advertido repetidamente que la tasa fija era insostenible y que pasar a una flotación flexible era una condición previa para asegurar un nuevo programa de financiamiento.

    ¿Cuánto vale el acuerdo con el FMI y cuándo se anunciará? El Ministro de Economía, Gabriel Espinoza, dijo el 22 de julio que Bolivia está a días de un acuerdo por un valor de entre 2.500 y 2.800 millones de dólares. Más de la mitad de los fondos se destinarán a reconstruir las reservas de divisas del banco central.

    ¿Qué significa para el boliviano común y corriente un boliviano superior a 11 por dólar? Un boliviano más débil encarece los bienes importados como combustible, alimentos y medicinas, lo que eleva la inflación y ejerce presión sobre los presupuestos de los hogares. También aumenta el costo en moneda local de cualquier deuda denominada en dólares, aunque puede ayudar a los exportadores y al sector turístico a ser más competitivos.