Cuando se habla de grandes inversores globales, sin duda los llamados “Sovereign Wealth Funds” dicen presente, cada vez más. En la actualidad administran inversiones por el equivalente a 25 veces el PBI de Argentina. Cada año surge uno nuevo o algún plan de creación de estos vehículos financieros. ¿Quiénes son, en qué invierten?
San Luis presentó un proyecto para promover inversiones: incluye subsidios, créditos y beneficios fiscales Clave para la minería: Argentina y Canadá buscan actualizar un convenio de los años 90 para atraer inversiones Los Fondos soberanos son uno de los principales jugadores de los mercados financieros del mundo, no solo por la magnitud de las inversiones globales que gestionan, sino también por su rol estratégico.
Depositphotos Los llamados Fondos soberanos son, sin duda, ya uno de los principales jugadores de los mercados financieros del mundo, no solo por la magnitud de las inversiones globales que gestionan, más de 15 billones de dólares -unas 25 veces el PBI de Argentina- sino también por su creciente rol estratégico. De acuerdo con el informe 2026 del Sovereign Wealth Funds del Center for the Governance of Change del IE University y el ICEX-Invest de España, que monitorea a 109 de estos vehículos financieros, los fondos soberanos superaron por primera vez los 15,1 billones de dólares en activos bajo gestión lo que representa un incremento del 14,4% frente al informe anterior. Si bien los inversores soberanos participaron en un 17% menos de transacciones que el año anterior, el valor total de sus inversiones directas aumentó un 91%, hasta alcanzar los 404.000 millones de dólares, lo que refleja un claro cambio hacia operaciones más grandes, más estratégicas y de mayor influencia. Así, uno de cada tres dólares invertidos por los fondos soberanos durante el año pasado estuvo vinculado a sectores relacionados con la inteligencia artificial (IA), incluidos los centros de datos, la infraestructura energética y las tecnologías avanzadas, especialmente a través de inversiones lideradas por fondos del Golfo Pérsico y Singapur.
A nivel regional, Asia-Pacífico y Medio Oriente siguen dominando el panorama de la inversión soberana, representando casi el 80% de los activos soberanos globales bajo gestión. Mientras que Europa consolida un modelo de inversión soberana más estratégico, centrado en la política industrial, la resiliencia económica y la autonomía estratégica, con el apoyo, en parte, de los mecanismos de la iniciativa Next Generation EU.
El informe destaca el mayor protagonismo estratégico de los fondos soberanos en una economía global cada vez más fragmentada y competitiva, donde a medida que los gobiernos buscan mayor resiliencia y autonomía, estos inversores soberanos se están convirtiendo en actores clave en áreas como la IA, la infraestructura digital, la electrificación y las energías renovables.
Javier Capapé, director del Sovereign Wealth Research, detalló que los fondos soberanos participaron en 391 operaciones de inversión directa, pero con un mayor volumen agregado, lo que es un cambio claro de patrón: menos transacciones, más tamaño, o sea, más influencia y foco. Es decir, mayor capacidad transformadora y tickets más elevados.
Entre las principales operaciones impulsadas figuran el apoyo del fondo saudí PIF a la compra de Electronic Arts (55.000 millones de dólares), la financiación de Anthropic por la catarí QIA y el GIC de Singapur (13.000 millones de dólares), la reorganización de TikTok en Estados Unidos con respaldo del nuevo fondo emiratí MGX, respaldado por Mubadala, o la inversión en infraestructuras energéticas europeas liderada por fondos de Noruega y Singapur.
Del informe surge claramente que los fondos soberanos se han consolidado como uno de los grandes actores de la inversión internacional y representan una fuente de capital estratégico para el crecimiento de las empresas. Además, destaca un capital más concentrado, es decir, menos operaciones y más impacto: los soberanos lideran la mayoría de las transacciones valoradas en más de 1 billón de dólares, demostrando capacidad de ejecución. Capapé señala que los 12 nuevos fondos creados muestran a las claras, que los fondos soberanos son herramientas de los gobiernos para navegar por esta economía global fraccionada, menos eficiente, más doméstica.
¿Cuál es el mapa de los fondos soberanos, según el Sovereign Wealth Funds Report 2026? La mitad del aumento de los activos bajo gestión refleja crecimiento orgánico en los fondos de cartera financiera, con un incremento del 18% del GPFG noruego (2,1 billones de dólares); el 18% del CIC chino (1,57 billones); el 20% de ADIA de Abu Dabi, hasta 1,19 billones, y el 23% del KIC kuwaití, hasta 232.000 millones. La otra mitad responde a dos efectos simultáneos. Por un lado, los nuevos entrantes desde 2024 aportan cerca de 350.000 millones de dólares, liderados por Danantara de Indonesia y complementados por MGX de Abu Dabi (50.000 millones), NWF de Reino Unido (37.000 millones) o los fondos irlandeses FIF e ICNF (19.000 millones combinados). Por otro lado, las actualizaciones metodológicas explican el resto: el TWF de Turquía pasa de un límite de fondo de estabilización de 26.600 millones de dólares a uno de cartera financiera de 44.700 millones. Asia-Pacífico y Oriente Medio suman aproximadamente el 79% de los activos soberanos bajo gestión globales. Europa representa el 16% (el GPFG noruego supone el 85% del total europeo) seguido de América con el 2% y África por debajo del 1%. En cuanto a los fondos actualmente en fase de preparación, se destacan Portugal (planes de lanzamiento aprobados en junio 2026), Saint Kitts y Nevis (marzo 2026), Kenia (aprobado en diciembre 2025), Estados Unidos, cuya orden ejecutiva de febrero 2025 parece haber caído en el olvido, mientras su vecino Canadá toma la delantera con un nuevo vehículo soberano federal, Canada Strong Fund, aprobado en abril 2026. ¿Qué otros destaques trajo el informe? Los fondos soberanos se consolidan como actores centrales en los mercados privados globales, donde en más de la mitad de las grandes operaciones, superiores a 1.000 millones de dólares, estos inversores actúan ya como socios estratégicos y principales impulsores, en lugar de co-inversores minoritarios. Hay una reorientación de las carteras soberanas desde activos tradicionales hacia otros vinculados a tecnologías emergentes, IA, centros de datos, así como redes e infraestructuras energéticas. Sin embargo, su capacidad para anticipar tecnologías y negocios emergentes es limitada: solo el 3% de las inversiones corresponde a compañías antes de alcanzar el estatus de unicornio, lo que indica que su rol es principalmente el de validadores y financiadores de líderes ya consolidados. Se mantiene la alta concentración de la actividad en los mayores fondos del mundo, entre ellos, Temasek (Singapur), GIC (Singapur) y Mubadala (Abu Dabi) que lideran por número de operaciones, mientras que GIC encabeza el ranking por volumen económico, seguido por PIF (Arabia Saudí) y QIA (Qatar). También se destaca la aparición de nuevos actores como MGX, el nuevo fondo inversor en tecnología de Abu Dabi, con grandes inversiones en IA y tecnología. Con relación a Europa, donde los fondos soberanos presentan un perfil diferencial, a excepción del Government Pension Fund Global de Noruega (con 2,1 billones de dólares), el 80% de los fondos europeos son de carácter estratégico y desarrollo económico, los llamados “strategic investment funds”, orientados a impulsar sectores clave y movilizar y catalizar inversión privada. En este caso, las fuentes de financiación europeas no están ligadas a los ingresos por materias primas, sino a superávits fiscales, participaciones en empresas públicas o transferencias de programas de la Unión Europea. Se destaca el papel de iniciativas ligadas al programa Next Generation EU como capital semilla de nuevos fondos europeos. Las principales economías europeas -Francia, España e Italia- gestionan varias estructuras superpuestas, a diferencia del modelo irlandés unificado, anclado en la National Treasury Management Agency.