El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que Washington mantiene abierta la posibilidad de dialogar con las autoridades cubanas sobre eventuales reformas, aunque insistió en que cualquier cambio dependerá de la voluntad del gobierno de la isla.
Durante una rueda de prensa, el jefe de la diplomacia estadounidense sostuvo que han existido contactos entre ambas partes para abordar posibles escenarios de transformación, al tiempo que dejó claro que la administración estadounidense no contempla una estrategia basada en una intervención militar o en el uso de la fuerza para propiciar un cambio político.
Al ser consultado sobre si el objetivo de Washington continúa siendo provocar un cambio de régimen en Cuba, Rubio respondió que la prioridad de Estados Unidos es que “el pueblo cubano pueda experimentar prosperidad, seguridad y una vida mejor”.
Señala que modelo económico cubano obliga a la migraciónEl funcionario atribuyó el deterioro económico que atraviesa la isla a problemas estructurales internos y sostuvo que el principal responsable es el modelo económico aplicado durante décadas por las autoridades cubanas.
Según explicó, el sistema económico de Cuba “simplemente no funciona” y representa un esquema “completamente retrógrado que obliga a millas de ciudadanos a emigrar en busca de mejores oportunidades”.
Rubio señaló además que la reducción del apoyo energético proveniente de Venezuela ha agravado la situación. Explicó que La Habana dejó de recibir el petróleo subsidiado enviado durante años por Caracas y aseguró que parte de esos cargamentos eran revendidos para generar ingresos, en lugar de utilizarse para abastecer la red eléctrica nacional.
“Su régimen es un desastre, su modelo económico no funciona y la gente que dirige el país no sabe qué demonios están haciendo; lo único que les interesa es aferrarse al poder”, expresó.
EE UU envía ayuda humanitaria a CubaA juicio del secretario de Estado, el gobierno cubano evita impulsar reformas económicas porque considera que una mayor apertura terminaría debilitando su capacidad de controlar el poder político.
En ese contexto, Rubio anunció que Estados Unidos comenzó el envío de más de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria para la población cubana. Indicó que la asistencia será distribuida por organizaciones no gubernamentales con presencia en la isla para garantizar que los recursos lleguen directamente a quienes los necesitan.
El secretario de Estado también recordó la cercanía geográfica entre ambos países y acusó al gobierno cubano de haber respaldado durante décadas movimientos políticos en la región, una actuación que, según afirmó, contribuyó a procesos de desestabilización en varios países.
Asimismo, aseguró que entre el 10 % y el 15 % de la población cubana ha abandonado el país desde 2021, una situación que vinculó con el deterioro económico y las dificultades que enfrentan los ciudadanos.
Pese a sus críticas, Rubio reiteró que Estados Unidos mantiene disposición para conversar con las autoridades cubanas si existe interés en emprender reformas que beneficien a la población.
“Queremos que tengan un futuro mejor y estamos preparados para hacer cosas que les ayuden a conseguirlo, pero quienes están a carga ahora mismo simplemente no quieren hacerlo. Eso es lamentable”, expresó.