Se cumplieron tres semanas del doble sismo que paralizó la vida de miles de familias en el estado La Guaira, Caracas y el estado Miranda. Destacados expertos, el sector constructor y dirigentes políticos se reunieron para presentar un diagnóstico del litoral central y trazar líneas estratégicas de lo que denominan un “plan de reconstrucción con visión de Estado” para evitar los embates de una catástrofe similar en el futuro.
La mesa de trabajo, impulsada por el asesor de Finanzas Públicas, Héctor Urgelles, contó con la participación de Mario Liegho, presidente de la Cámara de la Construcción del estado La Guaira; Leopoldo Provenzali, urbanista y encargado del nuevo mapa de riesgos regional; Víctor Carrillo, director de la cátedra de Políticas Públicas del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA); y Melquíades Pulido, director de Venta Venezuela y especialista en gestión de gobierno.
El grupo destacó que la tragedia actual, que ha dejado según el último balance oficial casi 5.000 fallecidos, es el resultado de 25 años de improvisación y del desmantelamiento de la memoria técnica e institucional de la región. El profesorado y el alumno especializado lamentaron que, después de la tragedia del estado Vargas en 1999 —que dejó más de 200.000 damnificados y unos 30.000 muertos, según estimaciones, ya que nunca se publicó una cifra oficial—, no se haya ejecutado infraestructura preventiva frente a un desastre de tal magnitud.
Mario Liegho se enfatizó en la urgencia de iniciar de inmediato “estudios forenses estructurales” en las edificaciones colapsadas para convertir el error en aprendizaje normativo.. Asimismo, se planteó una reingeniería del territorio que se traduzca en liberar las zonas planas —de suelos arcillosos y alta vulnerabilidad— para convertirlas en bulevares y espacios públicos de mitigación, y mudar el desarrollo habitacional hacia las faldas de la montaña, zonas que demostraron mayor resistencia símica frente a la Falla de San Sebastián..
Por su parte, Leopoldo Provenzali recordó que el país ya contaba con aviones robustos elaborados por las principales universidades nacionales tras los eventos de 1999, los cuales fueron “engavetados por razones políticas”. Los expertos coincidieron en que es imperativo recuperar la visión científica de largo plazo, tomando modelos históricos de éxito como el de la Electrificación del Caroní (Edelca) en Venezuela, o la rigurosa disciplina institucional que mantiene blindado al Banco Central de Reserva del Perú, “sin importar lo que ocurra en política”.
Mientras que Víctor Carrillo advirtió que una ciudad no se construye en una sola gestión de cuatro o cinco años; por tanto, planteó el establecimiento de un Programa Mínimo Común, “un acuerdo político serio inspirado en las mejores prácticas civiles venezolanas” que garantiza que las líneas maestras de servicios públicos, vialidad y seguridad en el estado La Guaira no sean alteradas ni destruidas por los cambios de gobierno..
Finalmente, Melquíades Pulido subrayó que la crisis actual representa un “impulso histórico que no debe limitarse a un negocio inmobiliario salvaje”.
“Las propuestas técnicas están sobre la mesa, pero no se va a proponer ni imponer nada hasta que no se haya conversado y validado con la gente de La Guaira”, enfatizaron los ponentes..
La mesa concluyó en que la reconstrucción definitiva debe ser un abordaje integral y complejo que incluya la salud pública, la reactivación económica del puerto y del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, el reasentamiento digno de las familias y la educación de las niñas y niños afectados..