McLaren busca mejorar las sensaciones tras un complicado GP de Gran Bretaña. Aunque se espera que las mejoras importantes lleguen en Hungría, Spa-Francorchamps, en Bélgica, se dará un primer paso con el uso de un nuevo alerón.
Motorsport citó a Neil Houldey, director técnico de ingeniería de la escudería británica, quien dio detalles de la preparación del equipo para las próximas semanas.
“Nuestra preparación ha sido meticulosa, con un amplio trabajo de simulación para anticiparnos a lo que sabemos que será un fin de semana muy exigente en cuanto a la gestión de la energía. Llegamos a Spa con un nuevo alerón trasero, una actualización que teníamos prevista como parte del proceso de desarrollo del monoplaza”, destacó.
Respecto a esa actualización, Houldey era optimista; Sin embargo, reconoce que este tipo de cambios tardan en generar impacto, por lo que prevé que las próximas carreras tengan un nivel de dificultad tan alto como el vivido en Silverstone.
A la espera del nuevo reto”El Gran Premio de Bélgica será increíblemente exigente desde el punto de vista de la gestión de la energía y es, sin duda, uno de los circuitos más críticos del calendario. Prevemos que tendremos que lidiar con el ‘superclipping’, que pondrá a prueba tanto al coche como a los pilotos”, añadió el director técnico de ingeniería de McLaren.
Respecto a qué esperar en Spa-Francochamps, manifestó que la inestabilidad climática será parte del desarrollo del fin de semana: “Aunque la lluvia presenta sus dificultades, la consideramos una oportunidad valiosa para poder por fin hacer rodar el coche sobre el agua y comprender su comportamiento en condiciones de baja adherencia, lo que podría proporcionar datos cruciales para el resto de la temporada”.