El mercado sabe que, si bien el Gobierno presenta mes a mes datos del Sector Público Nacional con superávit fiscal, en línea con los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la caída de la recaudación está planteando serios problemas.
Según pudo saber Ámbito de parte de funcionarios que trabajan en el área impositiva, la sensación es que los ingresos se están desplomando y que a eso se agrega el hecho de que los gastos suben.
En ese contexto, la propuesta anunciada por el presidente Javier Milei hace unos días de enviar un proyecto de ley de shutdown al Congreso parece obedecer más a un problema presupuestario coyuntural que desde el Palacio de Hacienda no se está pudiendo resolver que a algo de fondo. Milei quiere que, si se acaba el dinero, se frenen automáticamente cierto tipo de gastos. Con las leyes actuales puede redirigir partidas: bajar unos gastos e incrementar otros.
De acuerdo con datos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), en junio el gasto devengado de la Administración Pública Nacional (APN), que representa el 90% del Sector Público Nacional (SPN), subió 4,1% pero el pagado efectivamente lo hizo a un ritmo del 0,4%.
Superávit fiscal y deuda flotante Para tener en cuenta: el devengado es la autorización del gasto. No implica la efectivización del pago en el momento. Puede demorar y para el FMI lo que cuenta es el momento de la efectivización del mismo, es decir, el “base caja”. Si el “base caja” crece menos que el “devengado” quiere decir que el Estado está contrayendo una deuda, lo que se conoce también como “deuda flotante”.
El dato del IARAF dice que en junio el gasto primario fue de $16,23 billones, lo que “con relación al gasto del mismo mes del año previo implica una variación real interanual positiva del 3,6%”. “Si se considera el gasto acumulado en los primeros seis meses del año, se tiene un gasto primario de $66,79 billones, lo que implica una reducción real interanual del 2,3% al compararlo con el gasto primario de los primeros seis meses del año 2025”, añade el estudio.
El IARAF precisa que “al considerar el gasto en intereses, que tuvo un incremento real interanual en junio del 8,3% y en el acumulado del año del 38,3%, se tiene que el gasto total creció 4,2% entre junio de 2025 y junio de 2026, mientras que el acumulado parcial muestra una variación real positiva por 1,4%”.
En cuanto a lo efectivamente abonado, el reporte señala que en junio “el gasto primario base caja tuvo un incremento real del 0,4%”, y aclara que “al considerar lo sucedido en el acumulado parcial a junio, la variación es negativa en 3,2%”. Cabe señalar que la estimación del base caja de junio es con datos parciales, pero indica la dinámica del manejo fiscal.
De ello se deriva que la deuda flotante habría crecido nuevamente en junio. Al menos hay unos $250.000 millones que corresponderían a deuda de subsidios con las empresas petroleras por el Plan Gas. Tambien hay unos $40.000 millones de transferencias no automáticas con las provincias, según indica la consultora Politikon Chaco.
Según estimaciones del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), la deuda flotante podría haber trepado en junio nuevamente a los niveles que tuvo en marzo, cuando pasó de los $2 billones a $4 billones.
De ser así, el nuevo superávit fiscal que presente el Gobierno tendría como contrapartida el freno de los pagos, lo que lo convierte como poco fiable para los inversores, ya que depende de la voluntad del Gobierno de obtenerlo, antes que una cuestión estructural. Dicho en otros términos: desde que llegó Javier Milei a la Casa Rosada, el Estado es prácticamente el mismo, solo que gasta menos, lo que podría revertirse fácilmente con un cambio en la orientación del Ejecutivo.
Este jueves, el Ministerio de Economía dará a conocer el resultado base caja del Sector Público Nacional (SPN) no financiero de junio. Se supone que mantendrá el superávit fiscal, pero habría postergado algunos pagos. El compromiso con el FMI es que en diciembre la Argentina tiene que tener un superávit primario del orden de los $16 billones.
El economista liberal Roberto Cachanosky plantea en su cuenta X: “En junio el tesoro tuvo déficit primario devengado por $2,3 billones y resultado fiscal financiero fue negativo en $4,8 billones. Lo que se observa es que tanto en el primer semestre como en junio caen los ingresos y aumenta el gasto”.