Mientras algunos economistas y juristas señalan que la nueva Ley de Hidrocarburos y su recién publicado reglamento mantienen limitaciones desalentadoras a la inversión en el sector de petróleo y gas, en la acera de enfrente otros expertos, como el economista Carlos Mendoza Potellá, piensan lo contrario.
“Esa ley es anticonstitucional”, dice Mendoza Potellá en entrevista con El Nacional.
Este profesor universitario, reconocido desde hace décadas como acucioso economista petrolero, experto en geopolítica del petróleo y asesor del Banco Central de Venezuela (BCV), exembajador en Rusia y en Arabia Saudita, alguna vez fue asistente del mismísimo Juan Pablo Pérez Alfonzo, el fundador de la OPEP. Hoy encabeza un movimiento que recurrió al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) a exigir la nulidad de la Ley de Hidrocarburos aprobada por el interinato de Delcy Rodríguez.
—¿En un gobierno legítimo podría ser abolido, reformado, cuestionado este reglamento y la propia ley?
—Absolutamente, simplemente apelando a la Constitución. La Constitución no ha sido derogada. Y ahí están los artículos que son violados por esta ley y mucho más por este reglamento. El reglamento es todavía una manifestación de más blandenguería, si se quiere, de más imposición a negociar.
“Esta es una legislación sobre la base de la debilidad”, afirma el economista. Observa que por ejemplo el abogado de la República, la Procuraduría Nacional de la Nación, ha sido totalmente excluido en casos de diferencias entre las empresas contratistas y el Ejecutivo.
“El reglamento trata de minimizar las cosas que las corporaciones consideran negativas y da una mejor participación del capital extranjero cuando se considera que la rentabilidad del proyecto, del contrato que se les ofrece, no está garantizada”, señala.
La legislación otorga a las empresas contratistas un mecanismo de presión, con la posibilidad de modificar los términos de los contratos cuando ellas mismas consideran que la rentabilidad de los proyectos no les conviene, abunda.
Oposición también está reblandecida—¿Y usted cree que considerando el contexto mundial de Venezuela es atractivo para esas inversiones prometidas, o esa debilidad legal y anticonstitucional podría desalentar a las compañías extranjeras?
—Bueno, eso depende de lo que analizan los equipos jurídicos y depende de las posibilidades políticas. Si ellos consideran que el gobierno es inestable y que este gobierno no tiene la garantía de mantenerse y de que puede venir un reajuste.
Lo que pasa es que yo creo que ellos están confiados en que viene una posibilidad de mejores condiciones. Porque la oposición que está prevista es todavía más abiertamente partidaria a una negociación laxa con las transnacionales.
Me refiero abiertamente a María Corina Machado y compañía. Incluso la oposición que no es maricorinista también está bastante reblandecida. Yo te puedo decir que tal vez queden algunos locos, algunos iconoclastas por ahí, como yo. Pero hay un ambiente de euforia de que va a venir el capital internacional (al sector petrolero) y se busca aprovechar agarrando aunque sea fallo.
Señala que la política oficial apunta a que aunque la participación fiscal sea menor, el ingreso bruto va a ser mayor de todas maneras si el país puede llegar a producir 3 millones de barriles por día.
—¿Nadie se quiere meter con Trump, porque en ese caso creen que van a ser vistos como prochavistas?
—Exactamente. Así es. El problema es ese. Es que ni el gobierno quiere ser prochavista.
Pero yo, sin meterme con chavismo o no chavismo, pensando solamente en nuestra tradición jurídica y en nuestra evolución, a partir del año 43, del 1920, de la Ley de Comercio y de todo el resto, veo que aquellas leyes siguen siendo muchísimo más progresivas que la ley que se está programando ahora. Un retroceso de 100 años. Un retroceso gigantesco en ese sentido.
La política de Trump en VenezuelaDonald Trump despliega una política de interés energético en torno a Venezuela, basada en licencias a empresas trasnacionales para que operen en el país. Esos permisos los otorga a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), la cual administra la estrategia de sanciones con las que maneja las relaciones políticas y económicas con el régimen chavista.
Trump también dice que el petróleo venezolano ahora forma parte de las reservas de Estados Unidos.
A principios de junio, el encargado de Negocios de EEUU en Caracas, John Barrett, señaló que las exportaciones de petróleo de Venezuela a ese país llegaron a 1,25 millones de barriles por día, el nivel más alto en siete años. Lo atribuye el plan trazado por Washington para Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero.
Los campos tradicionales abandonados—De cualquier modo, ¿la nueva legislación será suficiente para convertir a Venezuela otra vez en una potencia petrolera?
—Eso es muy difícil, porque ahí está el problema internacional (para Venezuela) del petróleo que está disponible, que venta y que fluye sin problema.
En cambio, el petróleo del que más disponemos en Venezuela es el de la Faja del Orinoco, lo que califica como “una desgracia que hemos tenido como país”.
Tenemos 37.000 pozos en capacidad de producir, solo estamos produciendo en 18.000, pero tenemos 17.000 pozos cerrados en capacidad de producir, pero están en yacimientos convencionales.
Describe cómo esos yacimientos convencionales, especialmente en el occidente del país, no están siendo aprovechados (excepto por Chevron) porque desde hace unos años la prioridad es la faja. La promesa es producir ahí 6, 7 millones de barriles diarios.
“Se hicieron todos esos proyectos, y lo único que se pudo, la capacidad que se instaló allí, no fue de 6 millones, ni 4 millones, sino de 1.900.000 barriles diarios”, dice sobre la Faja.
Allí en realidad se están produciendo hoy solo 569.000 de los 947.000 bpd que produce el país, según reportes como los de los expertos Juan Szabo y Pedro Pacheco.
Pero ese crudo tiene que ser mejorado con costosos diluyentes o mezclado con petróleo de 30 grados, para llevarlo a 16 grados API, hacerlo comercial y venderlo, como el llamado Merey que domina la cesta de exportación venezolana.
Mendoza Potellá en sus tiempos de embajador en Arabia Saudita (2001)
Ley de Hidrocarburos trae ventajas fiscalesEn la nueva legislación la regalía que le corresponde al Estado como propietario de la riqueza petrolera desaparece como nombre, “Está allí metida como un fantasma” y está incluida en una alícuota única agregada, junto con el impuesto, señala Mendoza Potellá.
“El artículo primero dice que la idea es una maximización progresiva de la renta, pero no establece el mecanismo de cómo vamos a maximizar la renta”, dice.
Por otra parte, aunque no se menciona a Pdvsa, resulta que el estado podrá ceder sus derechos a empresas privadas nacionales o extranjeras mediante contratos, y establece tácitamente que para eso no se necesita la opinión de la Procuraduría.
—Pero viéndolo en el sentido más amplio, ¿cómo ve entonces esta nueva legislación ya que el reglamento complementa la Ley de Hidrocarburos?
—Este es el reglamento de la ley, pero la ley ya es un retroceso definitivo. Primero es inconstitucional porque viola varios artículos de la Constitución. Eso yo lo tengo escrito y dicho y lo hemos denunciado ante el Tribunal Supremo de Justicia. Yo soy uno de los accionantes de esa demanda de nulidad (a través de Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitución, que reúne a un conjunto de personas).
Este reglamento lo que hace es reajustar aún más las cosas frente a la petición de Exxon a Trump.
Afirma que la ley y el reglamento atienden a las demandas de Exxon, cuyo presidente afirmaba en enero que en Venezuela no se podía hacer inversiones, que el país era “ininvertible” porque aquí todavía había mucha discrecionalidad.
Explica que las compañías medianas o pequeñas están concentrando sus esfuerzos en los campos pequeños de occidente que fueron abandonados, especialmente en la Costa Oriental del lago de Maracaibo.
Son pozos que producen un petróleo más valioso, de 25 y hasta 30 grados API y que ahora, en las condiciones actuales de mercado arrojarían mayor rentabilidad, aunque solo producirán 17.000 barriles por día cada uno.
El negocio de Chevron en Zulia”En Zulia hay 10 campos petroleros que tienen más reservas que Ecuador, que Colombia, que Perú, que Bolivia. Entre esos campos están Lagunillas, Tijuana, Boscán, que aparece como el cuarto y tiene 16.000 millones de barriles”, señala.
“A esa teta es que está pegada Chevron”, que descubrió Boscán en 1944 y no lo soltó, dice el experto sobre el principal centro de operaciones de esta compañía.
Chevron es la única de las grandes que permaneció en Venezuela bajo nuevas condiciones en medio de la ola masiva de confiscaciones y expropiaciones de activos petroleros emprendida por Hugo Chávez en torno a 2007.
Cita datos del Servicio Geológico de los Estados Unidos y de la Asociación de Ingenieros Petroleros de los Estados Unidos, donde se registra que el campo Boscán “es uno de esos grandes yacimientos que todavía quedan en el mundo, y que tiene una cantidad de petróleo aproximada de unos 36.000 millones de barriles”.
“Y nosotros en Venezuela lo tenemos registrado como el quinto campo del Zulia, con 10.000 o 7.000 barriles”, señala.
Hoy Chevron es la principal productora privada de petróleo en Venezuela, y expande sus operaciones en nuevas áreas.
Petróleo de Venezuela para Estados Unidos—¿Hacia dónde va entonces la economía petrolera de Venezuela?
—Venezuela tiene unas perspectivas de mediano a largo plazo de producir petróleo de 20, 15, 17, 25 grados que exportamos hacia el sur de los Estados Unidos, donde todas esas refinerías fueron diseñadas para procesar el petróleo del mayor exportador mundial de petróleo en ese momento, que era Venezuela, y aprovechar ese petróleo que llegaba a precios de ganga.
Las compañías lo saben, y Estados Unidos lo sabe, Trump lo sabe. Y quieren reactivar los pozos costeros de Venezuela y del Sur del Lago y dicen “ese es nuestro petróleo, ese lo desarrollamos nosotros”. Y tiene razón en decirlo desde ese punto de vista, ellos fueron los que desarrollaron ese petróleo.
En el mundo, señala Mendoza Potellá, “el caudal petrolero va a seguir creciendo, pese a todos los esfuerzos de transición energética”. Mientras, la Agencia Internacional de Energía, que representa a los consumidores y fue creada en los años 70 como un contrapeso de la OPEP, estima que las expectativas de crecimiento de la demanda son negativas. Ya no son de 5% interanual, sino del 1% y eso va a durar varios años.
Mientras, hay otros actores en el suministro de petróleo, desde Argentina con Vaca Muerta, pasando por Brasil con el pre sal, que ha incorporado una cantidad gigantesca, pasando por Guyana, Namibia y Angola.