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Wednesday, July 15, 2026
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    Cirujana venezolana coordinó 45 operaciones en medio del colapso hospitalario por los terremotos: “Poder ayudarnos se mantiene en pie”

    La cirujana venezolana de traumatología Yesy Medina coordinó y ejecutó 45 intervenciones cirugías en el hospital público Domingo Luciani de Caracas. tras el doble terremoto que sacudió la región central del país el 24 de junio.

    Del total de operaciones, el especialista de 38 años de edad lideró 30 cirugías y participaron en otras 15 durante dos semanas de alta demanda asistencial. Su testimonio refleja el esfuerzo del personal de salud para estabilizar a los centenares de heridos que ingresaron al centro médico.

    El diario español El Mundo detalló las condiciones de saturación que enfrentó el hospital durante las primeras horas de la emergencia sísmica. La doctora Medina describió el escenario inicial del ingreso de pacientes.

    “Enseguida comenzó a llegar los primeros pacientes. Eran demasiados, muchísimos: niños, adultos, personas de la tercera edad. En el momento que yo entré al hospital llegaron 10 pacientes de golpe. Y en cuanto abrió la puerta, entraban de a tres, cuatro a la vez. Los teníamos en camillas, en sillas, de pie, en el piso (suelo)”, comentó.

    Diagnósticos complejos y jornadas sin descansoLas lesiones por aplastamiento, fracturas expuestas y quemaduras graves coparon la capacidad de los quirófanos. El equipo médico de traumatología, compuesto por cerca de 30 especialistas, efectuó un total de 215 operaciones en 2 semanas, aplicando procedimientos como fasciotomías para evitar amputaciones y necrosis musculares.

    Entre las primeras víctimas, Medina atendió a una joven con fracturas multiples tras la caída de un ascensor ya un joven de 18 años de edad proveniente de La Guaira con quemaduras en 40% del cuerpo debido a la explosión de una bombona de gas.

    La demanda de atención médica obligaba a los profesionales. a trabajar de manera continua. Durante las primeras 36 horas posteriores a los sismos, la cirujana solo pudo descansar 40 minutos en el hospital.

    Reto ético y personal de las cirugíasA pesar del cansancio, Medina explicó que “poder ayudar es la gasolina que nos mantiene en pie”, motivación que le permitió afrontar las decisiones más complejas en el quirófano, especialmente cuando los casos involucraban a menores de edad que le hacían recordar los de su entorno familiar.

    “¿La operación más difícil? Al día siguiente del terremoto estaba parada frente al quirófano 8 y me informan que estaba llegando un niño de la edad del mío, 8 años, con lesiones por aplastamiento en el miembro inferior que ya comprometía totalmente la vitalidad de la extremidad. Tuvimos que amputarle la pierna por encima de la rodilla. Fue la más dura, me armé de valor para poder hacerla. Después de me quebré: te sientes identificada, como mamá. Luego respiré hondo; y bueno, tuvimos que continuar las labores, los que seguían tenían el mismo derecho de salvar su vida”, relató.

    Los especialistas dividieron su tiempo entre las operaciones de emergencia y las rondas de seguimiento diario para evaluar la evolución de los pacientes pediátricos en las áreas de hospitalización. Los médicos mantienen las terapias de recuperación física para los sobrevivientes que perdieron sus hogares o sufrieron pérdidas familiares en el desastre.